David Puig (-4) ha sacado adelante otro día muy difícil en el Dubai Creek Golf Club. Más difícil incluso que el de ayer. No tanto por las condiciones, ya que ha soplado menos viento, como porque su swing no empezó nada fino. Ha sido una batalla contra sí mismo en los primeros hoyos. En el par 3 del 5, por ejemplo, pegaba un golpe desde el tee poco preciso. Muy a la izquierda con la bandera completamente a la derecha. No fue un desastre, pero no era lo que buscaba. Acto seguido se puso a repetir el gesto de swing sin palo para tratar de encontrar alguna buena sensación…
Le ha costado lo suyo. «Diría que hasta el hoyo 7 le he pegado regular. El tiro del 8 no ha sido malo del todo y el segundo del 9 ha sido lamentable y me ha costado el bogey. Sinceramente, hasta la salida del 10 no he empezado a encontrarme mejor. Los últimos golpes con el viento que hacía me han dejado muy satisfecho, aunque por televisión no se vea lo mismo por el resultado. Por ejemplo, el wedge del 17 lo he pegado como quería, pero ha terminado en el búnker porque el viento no ha cogido la pelota como yo pensé que haría. Pero fue un buen golpe», señala Puig a Ten Golf tras firmar su tarjeta de 70 golpes.
La lectura positiva es muy fácil hacerla y a Puig no le cuesta nada. En un mal día, con malas sensaciones, con mucho gesto técnico revoloteando por su cabeza, ha logrado jugar bajo par, salvar los muebles y darse una oportunidad para mañana. Está en la pomada, a cuatro golpes de Nacho Elvira, aunque prefiere no hacer muchas cuentas. «Nacho está jugando muy bien y me alegro mucho. A ver si le puedo dar guerra mañana. Imagino que como mínimo habrá que llegar al doble dígito (vuelta de seis menos en su caso), aunque realmente va a depender mucho de cómo sople el viento», apunta.
Lo que tampoco se vio por televisión es lo que hizo Puig nada más terminar su ronda. Se fue directo al campo de prácticas para dar algunas bolas. «Ya toca, realmente no lo hago desde el sábado pasado. Voy a pegar algunos golpes a ver si consigo que todo vuelva más o menos a su sitio», explicaba con una sonrisa. Hay que recordar que David tuvo la atención a los medios de LIV Golf de domingo a martes y que llegó a Dubai el miércoles por la noche, directo para jugar el jueves. Después de las dos primeras rondas no dio bolas, por lo que realmente sí, ha pasado una semana sin darse una buena sesión en la cancha.


