El debut de David Puig en el DP World Tour en 2025 ya tiene fecha. Será dentro de dos semanas en el Ras al Khaimah Championship, la tercera parada de la gira del desierto que sirve al circuito europeo para arrancar el año. Además, jugará también el Bapco Energies Bahrain Championship, justo la semana siguiente. Dos torneos consecutivos antes de empezar la temporada de LIV Golf en Arabia Saudí siete días más tarde. Buen timing para el golfista de La Garriga.
Puig va a jugar los torneos de los Emiratos Árabes y Baréin con sendas invitaciones, lo que pone de manifiesto dos cuestiones bastante evidentes. La primera es la intención del propio David de jugar en el DP World Tour, pelear por victorias en este circuito, compaginarlo con LIV Golf en la medida de lo posible y, sobre todo, aspirar a ganar los puntos suficientes o demostrar el golf necesario para estar en la cabeza de Luke Donald para la Ryder Cup. La segunda cuestión es que el DP World Tour también está interesando en contar con Puig en sus torneos y que se meta en la pelea por estar en la Ryder. De lo contrario, no habría invitación.
En el momento en el que juegue en Ras al Khaimah, del 23 al 26 de enero, Puig pasará a ser miembro afiliado del DP World Tour. Esto significa que sus puntos contarán para la Race to Dubai y para la Ryder Cup, pero no puede ser sancionado por jugar torneos de LIV Golf que coincidan en la misma semana con citas del circuito europeo.
No cabe duda de que el objetivo de estar en la Ryder Cup jugando en LIV Golf es gigantesco, especialmente para un golfista que nunca ha estado en esta competición por equipos, pero no hay que olvidar que a Puig le van las empresas mayúsculas. El año pasado logró meterse en el PGA Championship, US Open, Open Championship y Juegos Olímpicos estando en LIV Golf. Precisamente, otros de los objetivos de estas dos semanas en el desierto es jugar lo suficientemente bien como para ingresar en el top 100 mundial (ahora mismo ocupa el puesto 102) y poder ganarse una plaza en el PGA Championship, así como llamar la atención de los rectores de Augusta con el objetivo de recibir una invitación, tal y como ha sucedido con Joaco Niemann o Nicolai Hojgaard. Para ello, obviamente, estamos hablando de que debería seguramente ganar al menos uno de los dos torneos y hacerlo muy bien en el otro, además de brillar con luz propia en las primeras semanas de LIV.



