
Dubai: tercera parada de la Gira del Desierto
La semana del Omega Dubai Desert Classic ya ha echado a andar con todas las de la ley. Y mañana, martes, tiene lugar un evento especial e interesante, porque juegan todos los campeones del torneo una competición a 18 hoyos, conmemorando el 25º aniversario del torneo.
Al margen del tono festivo de la cita en el Emirates Golf Club, que desde luego lo tiene, no se crean ustedes que es cualquier cosa, porque el ganador se embolsará un suculento cheque de 300.000 dólares (200.000 para el segundo y 100.000 para el tercero). Y en la lucha van a andar José María Olazábal (ganador en 1998), Miguel Ángel Jiménez (2010), Álvaro Quirós (2011), Rafael Cabrera Bello (2012) y también Javier Ballesteros, representando a su padre, Severiano, ganador en 1992. Por supuesto, también estarán Tiger Woods (2006 y 2008) y Rory McIlroy (2009).
Estarán presentes todos los ganadores en la historia del torneo y España es de largo el país con más representación en este Champions Challenge, con cinco jugadores. Al fin y al cabo esto no deja de ser la Gira del Desierto y ya se sabe lo que pasa por estos lares con el golf español, sobre todo en 2014, donde el pleno de triunfos es hasta ahora un hecho.
Javier Ballesteros es sin duda una de las grandes atracciones. Está encantado de representar a su padre y no se plantea mucho más allá de salir a disfrutar y aprender. En este sentido hay que señalar que esta misma mañana jugaba nueve hoyos de práctica con Pablo Larrazábal. Su juego está “bastante bien, aunque algunos hoyos se me hacen un poco largos… Y el rough está bastante alto. Aunque Larrazábal me ha dicho quue tampoco era para tanto y que incluso podía meterse la madera 3. Yo lo veía para un híbirido como mucho…”, comentaba sonriendo.
Nos contaba, precisamente Javier, que estuvo aquí cuando su padre ganó en 1992. «Al menos eso me ha dicho mi madre, porque yo, desde luego no me acuerdo… Tendría uno o dos añitos. La verdad es que a mi padre siempre le gustaba venir a Dubai. Aquí siempre viajaba con toda la familia, igual que a Crans, en Suiza. Nos lo pasábamos muy bien».
El torneo se presenta apasionante. Y no sólo por ver si la Arnada es capaz de completar un pleno que se antojaba imposible, con tres triunfos consecutivos en el desierto. El campo presenta un aspecto inmejorable. El rough está algo más duro que en Qatar, aunque menos que en Abu Dhabi, pero ya no lo van a cortar y se irá poniendo más complicado. Y los greenes, a lunes, ya se presentan duros y rápidos, casi marmóreos… Además, el viento va a soplar, según las previsiones, todos los días, especialmente el domingo.


