La decepción de Jorge Campillo tras acabar segundo en el Hainan Classic era más que evidente. Siente que lo ha tenido y que ha jugado el golf suficiente como para llevarse la victoria. Sin embargo, a la hora de la verdad los putts no han entrado. Ahí ha estado la diferencia. Prácticamente no ha podido hacer un golpe más, mientras que Jordan Gumberg, el campeón, ha estado fino en los greenes y ha completado varias recuperaciones de mucho mérito.
«Es duro que no haya ganado este torneo. No he fallado un golpe del hoyo 7 en adelante», resumía a Ten Golf poco después de firmar la tarjeta. A partir de aquí, esto es lo que ha sucedido según sus propias palabras:
«He hecho un buen birdie al 8, con un tirazo a tres metros. En el 9 he pegado probablemente uno de los peores drives del día, pero después ha sido un hierro 4 muy bueno, a principio de green. Putt largo a poco más de un metro y falló el putt. En el 10 he pegado una buena salida con el hierro 2, al menos parecía buena, pero la ha cogido el aire y se ha quedado justo arriba en el búnker y ha caído a la arena. La sacada ha sido floja y he fallado el putt de par de cinco metros», explica.
Esta ha sido la parte más complicada de la vuelta. Pero ya ven la delgada línea de este deporte. Por el mismo precio, podría haber salido con -1 en lugar de +2 de este parcial. Era meter el putt de par en el 9 y que la bola del 10 hubiera botado un metro más largo y habría sido opción de birdie. En los hoyos 9 y 10 Gumberg ha terminado en el búnker y ha hecho la recuperación para salvar dos pares claves. Ahí y en el 11 ha estado la clave de todo.
Campillo ha seguido jugando bien. «En el 11 he pegado un hierrazo con el 4 a tres metros. Él tenía una distancia parecida. Yo la he fallado primero y después él la ha metido. En el 12 he pegado otro drivazo y un hierrazo 5 por encima del hoyo. Me paso el green y approach y putt a un metro. Él no ha perdido la bola desde el tee por dos metros y después ha salvado el par. En el 13 he pegado un hierrazo 5 de tres a dos metros y Gumberg a dos metros para par. Tiro yo primero y la fallo y él la mete». Uno de esos días en los que parece que todo cae del otro lado.
Sigue Jorge. «Tirazo otra vez en el 14, la dejo a unos tres metros y corbata por arriba. En el 15 la hemos dejado los dos a 7-8 metros. Ninguno la ha metido. En el 16 he pegado otro tirazo que no ha coronado el piano por muy poco y ha bajado. Dos putts. Él desde el antegreen de atrás, dos putts. En el 17 la he dejado al principio del green, corta, y he tirado un buen putt. Me he dicho: “esta la meto”. Nada, no ha entrado. Gumberg desde el fondo de green, con el piano por delante, ha hecho dos putts también».
Un golpe por detrás y todo por decidir en el hoyo 18. «He pegado un hierrazo 7 otra vez, a unos seis metros. Y él se ha ido al búnker de atrás. Ha sacado a metro y otro putt que he fallado. Éste era fallable, una pena», remarcaba a Ten Golf.
Es el undécimo segundo puesto de Campillo en el DP World Tour, una estadística que si bien puede ser dolorosa, por cuanto supone de opciones de victoria que se han escapado, también habla de la cantidad de veces que el extremeño se ha puesto para ganar. No hay muchos más con números parecidos. No queda otra que ver la botella medio llena, sobre todo cuando vienen por delante tres semanas importantes en India, China y Turquía. Por lo pronto, Campi está ahora mismo en puesto de PGA Championship.



