
El turno matutino de juego de la segunda jornada del Open de España ha finalizado. Johan Edfors (-10) es líder indiscutible y en solitario. No parece este Real de Sevilla el mejor de los escenarios para este jugador, pegador agresivo, pero cuando Edfors va recto es temible. Es un jugador de rachas, y hoy ha cogido la buena, no cabe duda…
Danny Willet y Raphael Jacquelin, ambos con -8, son sus inmediatos perseguidores. Y a continuación aparece el mejor español, Carlos del Moral (-7). ¿Les suena de algo esta situación? En efecto, el valenciano también anduvo en los puestos punteros hace un año en este mismo campo, durante el Open de Andalucía, pero es que además, finalizada la segunda jornada arrojaba idéntico resultado: siete menos.
En aquella ocasión, este valenciano de 24 años aún aguantó el tirón el sábado, para sucumbir el domingo en un día ventoso y finalizar en un buen 11º puesto. Carlos no se agobia. “El trabajo que estoy haciendo se encamina a eso, a mejorar un poquito cada vez que me encuentre en esta situación. Espero que así sea. Lo que tengo claro es que voy a luchar hasta el final”, explicaba hoy al final de su vuelta. Toda su filosofía de juego (y de vida, dentro del campo de golf…) pasa hoy por ese concepto casi estoico: hacer callo para que las dificultades no rasguen la piel.
Una vez convencido de que su golf tiene nivel para luchar con los mejores, este jugador pelea cada día por dominar la ansiedad, por templar los nervios. A Del Moral le gusta el retrato de Olazábal (trabajo y lucha), quien, además y precisamente, le daba el año pasado algunos consejos valiosos para su juego corto. “Me dijo cosas que me han servido mucho. Y después hay que trabajar, trabajar y trabajar…”.
Hoy firmaba seis birdies en los primeros nueve hoyos. Iba como un tiro, aliñando el resultado con dos amargos bogeys en este tramo. Sólo un par. De locos. “los bogeys llegaron cuando no cogí calle… hay que tener mucha suerte en este campo para no hacer bogey si no coges calle”, explicaba.
Entre la Armada, de momento, no hay ningún tarjetón, pero los buenos resultados se acumulan en la clasificación. Hay que comenzar con Pedro Oriol (-4) y Jorge Campillo (-5), dos de los jóvenes valores del golf español que llaman a la puerta. Su primer objetivo era pasar el corte. Ahí está. Esperemos que no dejen de soñar…
Alejandro Cañizares (-4) viene también desde atrás a la chita callando. Álvaro Quirós, por el contrario, no ha podido avanzar, entregando una tarjeta de par. Pero no estaba muy descontento… Sabe que todavía está en la pomada. El de Guadiaro había comenzado como un tiro, pero perdió el norte en el par 5 del hoyo 16: “tenía un tiro muy franco desde la calle con un hierro 7 para llegar de dos a green. Me fui al bunker y acabé con par, pero la sensación era de bogey”. Lo cierto es que a partir de ahí llegaron más errores y finalmente pudo salvar el día con el par del campo.
Álvaro Velasco (-3), Alfredo García Heredia (-2) también nos dan una alegría con su presencia asegurada el fin de semana. Pablo Larrazábal (PAR) y Rafael Cabrera Bello (PAR) están al límite, aunque en estos momentos ese registro no entra en el corte. Pablo Martín (+2) comenzaba con un doble bogey por el hoyo 10, y aunque pudo remontar en principio, terminaba consumiéndose, quedándose fuera del fin de semana.


