David Micheluzzi (-13) es el líder en solitario del Porsche Singapore Classic después de firmar una tarjeta de 66 golpes en la tercera jornada. El australiano, de 27 años, buscará mañana su primera victoria en el DP World Tour después de haber ganado hasta tres veces en 2023 en el PGA Tour Australasia. Es un circuito menor, de acuerdo, pero los triunfos no se regalan, siempre cuestan una barbaridad, así que se puede contar con él para un domingo de fuertes emociones en Singapur.
Y es que la ventaja de Micheluzzi no es definitiva (casi nunca lo es, por otro lado, a falta de la ronda definitiva). Partirá con un golpe de ventaja sobre Andy Sullivan (-12) y Sam Bairstow (-12); dos sobre el indio Sharma (-11); tres sobre Matthias Schwab (-10), Ewen Ferguson (-10) y un tal Paul Casey (-10); cuatro sobre Matthieu Pavon (-9), entre otros; y cinco sobre Shane Lowry (-8) y Alejandro del Rey (-8), que ha aparecido desde las profundidades de la tabla a lomos del mejor registro del día, un excelente 65. Como se ve, la jauría que viene por detrás es numerosa y salvaje…
Además, el recorrido del Laguna National Golf Resort Club no se casa con nadie. Que se lo pregunten a Bairstow. Este zurdo inglés, que agarra el palo al modo decimonónico, con grip de beisbol, marchaba hoy seis menos en diez hoyos, se había puesto líder con una ventaja de tres y hasta cuatro golpes y además con los tres últimos pares 5 del campo por jugar, pero precisamente se le atragantaban estos hoyos largos, en dos de ellos pegando desde el centro de la calle, y casi terminaba pidiendo la hora…
Hay en este campo mucho birdie, desde luego, pero la impaciencia y el desorden en el juego pueden (suelen) tener consecuencias catastróficas. El ejemplo de Rasmus Hojgaard (-3) viene como anillo al dedo: hoy salía en los últimos partidos, a sólo dos golpes de los líderes, y una tarjeta de 76 golpes lo ha dejado fuera de combate. Algo parecido les ha ocurrido precisamente a dos de los tres colíderes al inicio del día, el inglés Mansell (-6) y el alemán Schott (-5), con vueltas de 75 y 76 golpes. El tercero, Sullivan, arrancaba y terminaba como un tiro (ronda de 69), pero entre medias sufría un colapso abrupto (doble bogey en el 9, doble bogey en el 10 y bogey en el 11) que a punto estaba de noquearlo. No, el Laguna National no se casa con nadie.
Del Rey ha protagonizado un ataque sostenido con siete birdies y un eagle perfectamente distribuidos a lo largo y ancho de su tarjeta. Una excelente jornada de golf la suya, aunque terminara con un borrón en el hoyo 9, el más difícil del campo, donde además todavía tenía que enchufar un putt muy delicado de unos tres metros para salvar el bogey. El año pasado salía aquí el domingo en el partido estelar, líder, y terminaba tercero. En esta ocasión le toca venir desde atrás, cazando, y ya veremos cómo acaba. Pero al menos se ha dejado una remota opción de victoria.
En esa ecuación, la de la opción remota de triunfo, casi podemos incluir también a un Adri Arnaus (-7) que también ha sido de los destacados en la tercera jornada (vuelta de 68 golpes). Arnaus viene de menos a más en este torneo, pero siempre en una línea de cierta consistencia. Después de fallar el corte hace dos semanas en la última cita en Sudáfrica ha trabajado de lo lindo en llevar el palo hasta la bola por una línea más neutra, digámoslo así, y parece que su juego ha ganado en solidez. Al menos, él está teniendo en Singapur la sensación de que la bola sale por donde él quiere la mayoría de las veces. A este tipo de retoques técnicos siempre hay que referirse con la debida prudencia, darles su tiempo, pero no cabe duda de que sus tres rondas por debajo del par de esta semana, en un campo que precisamente demanda mucha precisión, refuerzan la línea de trabajo.
Excelente trabajo también el de Ángel Hidalgo (-4), con una ronda de golf de 69 golpes armada con mucha paciencia y saber estar en el campo: no hacía birdie en ninguno de los cuatro pares 5, pero cerraba una vuelta sin bogeys, algo que sólo él y el japonés Kawamura han conseguido. Por su parte, Iván Cantero (-1), el cuarto español en liza este fin de semana en Singapur, entregaba una tarjeta de 73 golpes con cuatro birdies y cinco bogeys.
Por último, destacar la presencia en la zona caliente del jovencísimo amateur tailandés Ratchanon Chantananuwat (-10), que sólo tiene 17 años y, para más señas, hasta hoy al menos no era uno de los mejores aficionados del mundo, pues es el Número 78 en el ranking mundial amateur. Ahora le toca rematar, lo más difícil pero lo suyo en 54 hoyos ya es de órdago.



