Es un buen momento para dar el banderazo de salida al Madrid Masters que se celebra esta semana, a partir del jueves, en la Real Sociedad Hípica Española Club de Campo. La actividad en el recorrido madrileño ya es frenética…
Siguen llegando jugadores, muchos de ellos provenientes de las previas del Open USA que se celebraron ayer en el Walton Heath Club (Surrey, Inglaterra, muy cerquita de Wentworth), donde el golf español obtuvo un fantástico ‘doblete’ con Pablo Martín y Rafael Cabrera Bello, que estarán a mediados de junio en Pebble Beach.

Vamos con una primera aproximación al campo. La Real Sociedad Hípica (ustedes permitirán que abreviemos…) no es un recorrido que se defienda con su longitud, por ejemplo. Algo más de 6.500 metros para los profesionales. ¿Cuáles son sus defensas principales? De entrada, un rough algo más que curioso. Duro en los primeros metros según la bola se sale del fairway (aunque menos denso que el del Real de Sevilla, para que se hagan una idea), y puede que imposible algo más allá… O lo que es lo mismo: un error grave desde el tee, una de esas escapadas de órdago, y puedes perder la bola.
Por aquí ya tenemos, pues, una de las claves: las escapadas se pueden pagar extremadamente caras.
Los greenes son la otra gran defensa: más bien pequeños, movidos y con ‘esquinas’ recoletas que pueden acoger banderas de muy complicado acceso. El recorrido aparece a la vista ‘guapo’ (verde primavera intenso) y potente. Después, como siempre, la cosa va en gustos…

Para examinar el mejor precedente hay que acudir a la última edición del Open de Madrid, torneo de quien es descendiente este Madrid Masters, en el año 2007. Entonces ganó el danés Mads Vibe Hastrup con un registro de -16, y más de cincuenta jugadores terminaron bajando del par el domingo. Sin embargo, el corte se situó el viernes en +3, prueba de que tampoco es sencillo hacerle resultado para aquellos que no anden finos de puntería.


