
Al día en Pula no le falta nada, una vez que ya ha finalizado el primer turno de juego: inicio de tensa calma burlando tormentas, suspensión abrupta con granizo incluído, descenso de la temperatura, aparición ‘estelar’ del viento, pero soplando desde el norte (casi podría decirse que en dirección contraria a la de ayer)…
Así que pueden ustedes iniciar una ronda de apuestas sobre dónde va a pararse el corte. Los +4 están más que metidos, los +5 parece que van a acabar entrando. Habrá que ver si hasta los +6 pueden meter el cuello, aunque éstos lo tienen más complicado.
Así las cosas, el golpe de mano matutino de Pelle Edberg (-5 tras entregar un magnífico 64) cobra dimensiones superiores. Tras la suspensión, además, salvaba una delicada situación para rematar en su último hoyo un excelente día de golf. “He hecho un par en el último hoyo que para mi ha sido como hacer birdie. He jugado muy bien, igual que ayer, pero ayer hice un triple bogey en el 17 que me costó muy caro; hoy, en lugar de jugar bien 17 hoyos, he jugado bien los 18. Me encanta este campo y todos los cambios que han hecho. Es muy complicado, pero un gran test de golf”, señalaba el sueco de la estrambótica cinta XXL en el pelo.
Alejandro Cañizares (-2) también puede dar por muy buena su tarjeta final de par culminada tras la suspensión. Marchar por debajo del par en Pula con estas condiciones de juego es un ‘pepino’ de registro, mucho más después de su fuera de límites en el hoyo 1.. Que se vaya preparando (él y todos los demás…) para lo que se espera mañana, porque las previsiones hablan de vientos fortísimos del norte…
El turno de tarde avanza pesadamente por el campo. De hecho, la dirección del torneo estaba convencida de que se iba a terminar la jornada al completo y ahora hay dudas más que razonables de que la falta de luz impida acabar. Los’out’ y las bolas perdidas están a la orden del día. Toca resistir y, sobre todo, sacar partido al ciento por ciento de las pocas opciones de birdie que uno pueda dejarse. Al igual que ayer, costará rascar un registro bajo par en el segundo turno.
Se ponga uno como se ponga, y aunque tampoco nos guste especialmente ver sufrir a los jugadores, lo cierto es que este fondo gris, el del color del cielo de Pula, y el tono épico que está adquiriendo el juego, confiere una emoción especial al evento. Según se diría en el argot deportivo anglosajón, tardes de golf como ésta separan a los niños de los hombres…
En ese sentido, y aunque con la lógica en la mano pueda entenderse, no podemos desde luego alabar la actitud de un grupo concreto de profesionales que, una vez suspendida la jornada por la tormenta, y en vista de que marchaban con un resultado abultado, optaron por retirarse y no acabar la vuelta. Nunca sabremos qué hubiera hecho Bobby Jones en una situación así, pero podemos imaginarlo…
Alejandro Cañizares hacía una lectura muy aproximada de lo que está sucediendo hoy:
“El día empezó muy bien, con un poco de brisa por la mañana pero sin apenas viento, calorcito, un buen día. Yo he jugado muy bien, muy tranquilo hasta el hoyo 1, que he pegado el hierro 2 a la izquierda, se me ha ido al camino y fuera de límites, para doble bogey. A partir de ahí he ido luchando, he recuperado con un birdie en el 4 y es cuando ha venido la tormenta y ha cambiado todo. Ha pasado a ser un día frío, con viento, he ido remando un poco, he salvado dos buenos pares, tuve oportunidad de birdie en el 7 con un putt de 2 metros que no he metido; en el 8 he fallado el green de salida, no he recuperado, es un hoyo difícil, largo, tenía viento en contra, agua… y he hecho bogey. Y en el último he metido un buen putt de 2 metros para salvar el par. En los últimos torneos no ha cambiado nada de mi juego, sino en la confianza, en la forma de pensar, en vez de tener miedo al fallo tengo seguridad y ganas de quedar arriba en los torneos. Estos cambios de temperatura afectan mucho al juego. Si vienes del calor y hay un cambio tan drástico al frío tus músculos no están habituados, el swing es diferente, y es lo que me ha pasado, que me ha costado entrar en calor y he hecho 1 arriba en los 4 últimos hoyos. Creo que este torneo se ganará con muy pocas bajo par, si sigue así el tiempo se ganará con una única cifra bajo par”.


