
El Volvo Mundial Match Play ha servido esta mañana de viernes los primeros dramas. Alguno especialmente doloroso…
De entrada, ya se puede decir que hay cinco jugadores que han quedado fuera, al haber perdido ya sus dos partidos de esta fase de grupos. Son Ryan Moore, YE Yang, Louis Oosthuizen y Retief Goosen y Anders Hansen.
Lo del tinte dramático se entiende rápido. Ryan Moore se lleva la palma. Se plantaba en el tee del hoyo 15 dominando 3 arriba a Ross Fisher, y el inglés le remontaba ganándole los últimos cuatro hoyos. Completamente inusual. Sobre todo porque el americano lo ha entregado de alguna manera: bogey en el 15, bogey en el 16, bogey en el 17… Y par en el 18, par 5, después de fallar un putt de dos metros.
El hoyo 18 ha dictado sentencia. Ese el drama del match play. Hay quien casi no lo pisa (Álvaro Quirós, por ejemplo, no lo ha jugado todavía), y hay otros que se la juegan allí a diario. Goosen también perdía ahí sus opciones ante Colsaerts, que ganaba ese último hoyo y el partido por uno arriba. El belga no está aquí de invitado de piedra. Anders Hansen también caía en el 18 ante Baddeley y Oosthuizen hacía lo propio ante Vegas. Yang se queda sólo un hoyo antes, en el 17. Ayer, sólo dos partidos llegaron al último hoyo: Goosen-McIlroy y Molinari-Poulter.
De momento, Álvaro Quirós es el único que tiene asegurado el primer puesto de su grupo, después de los primeros ocho partidos de la jornada.


