
Justin Rose (-5) se lleva por méritos propios el primer «¡ooooohhhh!» de admiración del Circuito Europeo en 2013. Su vuelta de 67 golpes por la tarde en Abu Dhabi es sensacional. Sin más…
Se ha sacado de la chistera una tarjeta al alcance de muy pocos en unas duras condiciones, aún más difíciles para el turno vespertino ya que los greenes se han ido secando y endureciendo. Dejar la bola cerca de bandera desde la calle era una misión realmente complicada, hacerlo desde el rough casi una quimera.
Su cinco bajo par ha sido lo mejor de la tarde de largo, con tres golpes de ventaja sobre Jeev Milkha Singh y Soren Kjeldsen. Rose ha conseguido empatar en cabeza con Jamie Donaldson y a las primeras de cambio emerge como el gran favorito a la victoria. Veremos qué es capaz de hacer el viernes abriendo el campo con los greenes algo más tiernos. Hoy ha sacado a relucir un brillante juego corto y un notable acierto con el putter. Da la sensación de que para ganar esta semana habrá que rondar una media de 27 ó 28 putts por vuelta. Hoy hizo 26.
Rose inicio hace algo más de un año un camino de no retorno hacia el Número 1 del mundo. Desde que con sólo 18 años embocara un pitch en el hoyo 18 de Royal Birkdale para terminar cuarto en el British Open de 1998, este inglés nacido en Sudáfrica, ha amagado en diferentes ocasiones con convertirse en un fiable candidato a ser el mejor del mundo. Sin embargo, siempre le faltaba el ‘punch’ suficiente en las grandes citas. Eso ahora ha cambiado.
La Ryder Cup de Gales 2010 fue un punto de inflexión en su carrera. No se perdonó su ausencia en la gran victoria europea sobre Estados Unidos con Graeme McDowell como héroe. Rose era un jugador llamado para estar ahí cada dos años y aquello no encajaba.
Desde entonces no para de crecer. En 2011 ganó el BMW Championship (Tercer playoff de la FedEX Cup) y en 2012 explotó de forma definitiva. Ganó su primer Campeonato del Mundo (WGC Cadillac Championship en Doral) y se consolidó con un top ten sólido. En Europa amarró nueve top ten en 13 torneos y en Estados Unidos sumó ocho en 19. Es decir, la mitad de los torneos que jugó en 2012 acabó entre los diez mejores. Y todo ello rematado con la guinda de la Ryder Cup de Medinah y aquel putt sobrenatural contra Mickelson en el 17 que aún provoca un pellizco entre los aficionados.
Rose, a día de hoy, es una seria alternativa a McIlroy y Tiger. No es tan mediático como ellos, pero su juego es igual o más sólido. Ahora mismo ocupa el quinto puesto del ránking mundial porque acaba de ser superado por Louis Oosthuizen, ganador la semana pasada en Sudáfrica, pero lo lógico es que acabe poniendo en aprieto a los primeros. Justin ya se lo cree. Desde el pasado British de Royal Lytham, donde no pasó el corte, Rose ha jugado nueve torneos y ha terminado entre los seis primeros cinco veces, incluido un tercer puesto en el PGA Championship.
Los españoles que jugaron por la tarde pagaron caro las duras condiciones. El mejor fue Jorge Campillo con +2, mientras que Nacho Garrido hizo +3, José María Olazábal +4 y José Manuel Lara +6.


