
Más de siete horas en un campo de golf pueden hacer perder los nervios al más pintado. Si a esto le añadimos unos copiosos chaparrones, vientos de casi 40 kilómetros por hora y un recorrido largo y revirado como el de Wentworth, la cosa fácilmente puede acabar en el manicomio…
Pero no para José Manuel Lara (-3). El valenciano ha sabido mantener la calma durante toda la vuelta, esperar su momento y ha obtenido un premio gordo. Un eagle en el hoyo 17 le ha catapultado al top 5 de la clasificación. Ha sido el único eagle del día en ese hoyo y el segundo en todo el campo (el otro lo hacía Havret en el 18). Tiene mérito. Ha sido, además, con un chip mágico desde fuera de green. Un toque perfecto. Los botes justos, la línea deseada y por todo el centro del hoyo. ‘Voilá’. “Ha sido un buen bonus para terminar. La vuelta ha sido difícil y la clave ha estado en la paciencia”, resumía el español.
Lara ha cosechado el mejor resultado de la tarde, empatado con Dredge y Poulter. En este BMW PGA Championship no hay una marcada división entre la tarde y la mañana, ya que todos los partidos van saliendo desde el tee del 1 en fila, pero sí podemos considerar diferentes tramos horarios. Los que han salido a partir de las once y media han tenido más agua durante su vuelta, un parón de más de media hora y sólo se han visto beneficiados porque en la parte final de la jornada ha caído el viento. En los propios resultados se refleja la mayor dificultad. La excepción era Oscar Floren, que marchaba cuatro bajo par en 14 hoyos. Nadie, eso sí, se ha podido acercarse al resultado sobrenatural colocado por Luke Donald (-7) por la mañana.
Lara tiene una pequeña espina clavada con Wentworth que espera sacarse este año. Está en la línea buena, aunque aún debe rematar mañana. Es su octava presencia en el recorrido de Virginia Water. Ha jugado de forma ininterrumpida desde 2004 y nunca ha conseguido pasar el corte. Siete de siete. Es más, nunca había logrado bajar de 70 golpes. Hoy, con 68, ha roto una barrera. “Los cambios de Wentworth me han venido bien a mí. Considero que es un campo más justo que antes. La poa en los greenes era imprevisible. Ahora sabes más o menos cómo te va a responder la bola. El año pasado ya me quedé muy cerca de pasar el corte. Ojalá que este año lo consiga”, asegura.
En cuanto al resto de españoles que jugaban por la tarde, al margen de la mala noticia de la retirada de Olazábal, tampoco teníamos grandes resultados. Los mejores, después de Lara, han sido Alejandro Cañizares y Pablo Larrazábal. El andaluz terminó su vuelta casi a oscuras con un más que interesante resultado de +1. Una buena manera de poner fin a una larga y compleja jornada de golf. Larrazábal, por el contrario, terminaba con mal sabor de boca. Estuvo prácticamente todo el día entre el -1 y el par y terminó cediendo ante el campo, aunque el resultado es bueno. Cabrera Bello hizo +2, Del Moral, +4 con tres birdies finales de casta para pelear por el corte y Miguel Ángel Jiménez +5.
La ronda no se ha podido completar por falta de luz. En el momento de la suspensión quedaban 15 jugadores en el campo. El partido más atrasado estaba en el hoyo 15.


