Pues ahí está Bowen Xiao (-12), un chino de 35 años y desconocido en los grandes circuitos, coliderando el Hainan Classic después de 54 hoyos y de haber firmado hoy una excelente tarjeta de 65 golpes, siete menos en el día. Todo un Número 1.044 del mundo dando la nota, dicho en el mejor de los sentidos. Hasta 37 jugadores partían esta semana en este torneo por encima del Número 1.000 del ranking mundial, y el mejor de todos ellos, el Número 1.044, ha pasado todas las cribas habidas y por haber, hasta llegar al último gran escalón, el de la pelea por el triunfo, aquel que se supone que en ningún caso superará.
Hace más de siete años Xiao llegó al Número 435 del mundo, la mejor clasificación de su carrera, y hoy es un jornalero de cierto nivel en el China Tour, donde ganaba por última vez en agosto del año pasado, victoria que le valió para terminar en la quinta posición del ranking de este circuito menor. Nunca es demasiado tarde, como se ve, para darle un giro bestial a tu carrera, pero todavía hay que ver de qué pasta está hecho cuando salga mañana a disputar la ronda más importante de su vida. Lo hará en el partido estelar junto al otro líder de la prueba, el inglés Marco Penge (-12), que también ha entregado un 67 para encaramarse a lo más alto de la tabla.
Por un lado, y vista la ‘hazaña’ de Xiao, ¿quiénes somos nosotros para escandalizarnos por el hecho de que en estos torneos oficiales del DP World Tour se reserven hasta cuarenta o cincuenta plazas para jugadores de estos circuitos menores?
Este chino de 35 años es la viva y patente prueba de que el golf es otra cosa. De que en el golf tiene más sentido, o todo el sentido, la convivencia regular, en según qué citas, entre jugadores que aparentemente pertenecen a estratos muy diferentes.
Por otro lado, y teniendo en cuenta que el circuito europeo supera los cuarenta torneos al año, se antoja excesivo que haya que disputar tantas pruebas como la de esta semana, en la que apenas se cuenta con un solo jugador del Top 100 mundial en liza (Rasmus Neergaard Petersen) y sin embargo tienes a más de un tercio del total del field (53 jugadores) por encima del Número 700 del mundo.
Podría argumentarse: mientras haya espónsores que estén dispuestos a pagar estos torneos, ¿por qué habría que reducir el calendario y restarle oportunidades a jugadores como Xiao, no digamos ya a otros más jóvenes, que tratan de hacerse un hueco en la jungla profesional de élite? Y es desde luego un argumento de peso. Por otro lado, es de sentido común pensar que el prestigio y la competitividad de un circuito como el DP World Tour, que sigue siendo el segundo más importante del mundo, de largo, crecerían con un calendario más reducido y con bolsas de premios más suculentas. Doctores tiene la iglesia, aunque en cualquier caso, como casi siempre, es muy probable que la virtud la hallásemos en un punto intermedio…
Mientras tanto, Eugenio Chacarra (-9) se ha vuelto a dar otra oportunidad de victoria con una ronda de 68 golpes en un Blackstone course que definitivamente se ha revelado como un hueso más duro de roer de lo que se suponía hace unos días, antes de arrancar el torneo. El madrileño parte mañana a tres golpes de Xiao y Penge, una diferencia que parece salvable, mucho más si se observan con atención los estándares de juego y eficiencia de Chacarra en las últimas semanas. Además de los colíderes, por delante tiene ahora mismo a otros candidatos de entidad, como el neozelandés Daniel Hillier (-11), el australiano Elvis Smylie (-10), el joven valor francés Martin Couvra (-10), que vuelve a estar en la pelea, o el inglés Sam Bairstow (-10). Sin dejar de lado al pequeño pelotón de jugadores que vienen con un acumulado de -8 (los estadounidenses Gumberg y Crocker, el tailandés Aphibarnrat y el danés Neergaard Petersen). Entre todos estos debe estar el ganador.
A Joel Moscatel (-5) no le ha valido una notable vuelta de 68 golpes para incluirse entre los aspirantes, pero sí para procurarse una excelente oportunidad de dar un gran salto en el ranking, lo que no sería asunto menor en su temporada de novato.



