Inicio Grandes Circuitos DP World Tour ¿Se puede pegar realmente un golpe de 36 pasos y medio?
Alguna que otra historieta a pie de campo en la Team Cup de Abu Dhabi

¿Se puede pegar realmente un golpe de 36 pasos y medio?

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Justin Rose ejecuta una approach precioso y preciso en el hoyo 18 este sábado en la Team Cup. © Ten Golf
Justin Rose ejecuta una approach precioso y preciso en el hoyo 18 este sábado en la Team Cup. © Ten Golf

Tommy Fleetwood pega un mal segundo golpe en el hoyo 18 del Abu Dhabi Golf Club y mete en un lío a su compañero de foursome Justin Rose. Estamos en la segunda sesión de la Team Cup, sábado por la mañana en los Emiratos Árabes. Los ingleses han llegado a este último hoyo uno arriba frente a Francesco Molinari y Julien Guerrier. Lo han hecho ganando el 17 con un tirazo de Rose y un buen putt de Fleetwood. Necesitan empatar el hoyo para ganar el punto, de lo contrario será medio punto para cada uno.

Rose está contra las cuerdas. Les ponemos en situación. Fleetwood ha pegado un ganchazo con la madera y se ha ido a la izquierda de green. Muy a la izquierda. Más allá del camino. La bandera, claro, está corta de la izquierda. Hay, por tanto, muy poco espacio. Rose se toma su tiempo. Primero se alivia del camino, ya que su pie izquierdo quedaba sobre el cemento. Después, camina hacia el green para decidir dónde la quiere botar. No hay margen. Debe hacerlo justo en el green, pasado el collarín, con un globito para poder frenarla y dejarla cerca de bandera.

Es aquí cuando a ojos del golfista amateur se produce una escena que confirma, una vez más, que estos señores son de otra galaxia. Rose cuenta exactamente los pasos que hay entre su bola y la entrada de green. Son 36 y medio. Ese es el golpe que debe ejecutar. Y así lo hace. Matemático. Clínico. Quirúrgico. Como quieran. Otra galaxia. La deja a poco más de un metro del hoyo. Así que, a la pregunta planteada en el título, si eres Justin Rose sí puedes hacerlo. Tenemos pruebas.

Resulta curioso ver de cerca a la pareja Matt Wallace y Tyrrell Hatton. No son precisamente los jugadores con mejor temperamento del golf mundial. Pues bien, podemos confirmar, después de seguirlos varios hoyos, que Wallace es lo más parecido a una hermanita de la caridad al lado de Hatton. Parece incluso afable y se esfuerza realmente en sacarle una sonrisa a su compañero cuando la cosa se tuerce. Y lo consigue. Se han entendido. Es una dupla que apunta maneras, aunque no será fácil arrancar a Hatton del lado de Jon Rahm.

Nicolai Hojgaard no está jugando por enfermedad. Recuerden que fue sustituido por Julien Guerrier. Sin embargo, se ha quedado en Abu Dhabi. Al pie del cañón. Esta mañana iba siguiendo muy atento todos los partidos, animando a los daneses y, en general, al equipo de la Europa Continental. Luke Donald, lógico, tampoco pierde detalle. El capitán va saltando de partido en partido, halando con uno y con otro. Por momentos parece ubicuo. Es la profesionalidad hecha capitán. Le saldrán mejor o peor las cosas, pero nunca será por falta de dedicación, entrega y pasión.

Hablando de pasión, José María Olazábal. Otro de los que está trabajando para el equipo Ryder Cup esta semana en Abu Dhabi. Va comunicando por el pinganillo todo lo que toca, concentrado, acompañando el partido que toque, tomándose muy en serio lo que está haciendo. Vamos, lo que ha hecho toda su vida. Si se pone, se pone. Un lujo para el equipo europeo. También andan por aquí Paul McGinley, asesor del equipo, aunque se le ve más en un segundo plano, Nicolas Colsaerts y Guy Kinnings, director ejecutivo del DP World Tour, que no se separa de Donald.

Qué diferente se ve el recorrido de los Emiratos respecto al que era sede del Abu Dhabi HSBC Championship años atrás, antes de la mudanza a Yas Island. Sin las gradas parece otro. Eso sí, los greenes siguen siendo una pasada. Pasan los años y la bola sigue rondando de manera espectacular en estas superficies.

Resultados en directo de la Team Cup