Que al DP World Tour no le han sentado nada bien las declaraciones de Jon Rahm hablando de extorsión a los jugadores no debería sorprenderle a nadie. Durante la comparecencia de Luke Donald, tras confirmar que será capitán de Europa de la Ryder Cup por tercera vez en 2027 en Irlanda, también ha tomado la palabra Guy Kinnings, director ejecutivo del circuito europeo. A preguntas de los periodistas, ha respondido a Jon Rahm y, de momento, no afloja su posición. Más o menos, le ha dicho al español que ya sabe lo que tiene que hacer si quiere jugar la Ryder Cup.
Respecto a las valoraciones de Jon, en las que decía que el DP World Tour estaba jugando con los golfistas, aprovechándose de ellos y, en cierto modo, se podría entender como una extorsión, Kinnings se ha limitado a ‘enseñar’ las reglas que rigen el Tour.
«Nuestro trabajo es muy sencillo. El mío es muy sencillo. Solo administramos las normas que tenemos establecidas. Anunciamos, creo que hace 11 o 12 días, el enfoque que íbamos a seguir con las liberaciones condicionales, que es un precedente que ya hemos fijado, y varios jugadores firmaron y Jon no. Fue su decisión. Como podéis imaginar, lo único que buscamos es hacer lo mejor para el Tour en su conjunto, para todos los miembros. Y los acuerdos que hemos alcanzado apoyarán al Tour: ayudarán a mejorar el producto y eso derivará en promotores, patrocinadores y operadores de televisión más satisfechos. Nuestro trabajo es aplicar esas normas que están en vigor y que han sido probadas y demostradas como justas. Eso es lo que estamos haciendo», ha comentado.
Más allá, cuestionado sobre cuáles son las opciones que tiene ahora mismo Jon Rahm para ser miembro del DP World Tour y poder ser elegido para la Ryder Cup, Kinnings ha sido igualmente claro: «Creo que es bastante sencillo. O retira la apelación y paga las multas, o sigue el proceso de apelación, que ya está en marcha. Y entonces tendremos que acatar la decisión que se tome en esa audiencia», ha rematado.
Recordemos que una apelación muy similar fue presentado en 2022 y el juez le dio la razón al DP World Tour. En esa ocasión, de nuevo es un panel independiente quien se encarga de juzgar el asunto, es decir, si el castigo que el Tour le impuso a Rahm por jugar torneos de LIV Golf sin permiso, se ajusta a derecho o no según sus normas. La sentencia se espera en menos de dos meses. Es decir, alrededor del Masters de Augusta, quizá un poco más tarde.
La diferencia entre Rahm y el DP World Tour es realmente mínima, tal y como desveló el golfista español este martes. El Circuito Europeo le pide que juegue un mínimo de seis torneos en 2026, dos de ellos a elección del Tour, y Rahm no quiere jugar más de cuatro. La distancia es únicamente de dos torneos. Ahora mismo, la tensión es más que evidente, pero el deseo de Luke Donald es contar con Rahm y el inglés ya ha dicho que queda mucho tiempo por delante para llegar a Adare Manor 2027.
Recordemos que el acuerdo entre el DP World Tour y los jugadores (ocho, entre ellos Tyrrell Hatton o David Puig, sí firmaron el planteamiento del Circuito Europeo) vale únicamente por 2026 y consiste en sustituir las multas y suspensiones que se venían imponiendo hasta 2025 por un compromiso de apoyar y jugar un número de torneos del DP World Tour. Nadie duda de que las negociaciones entre Jon y el DP World Tour se retomarán una vez se conozca la sentencia definitiva a su apelación de 2024.



