El DP World Tour ha hecho oficial la lista de participantes del Dubai Invitational, torneo que abre el año en el circuito y que se disputará del 15 al 18 de enero en el recorrido Dubai Creek Resort del emirato. No es un torneo al uso. Es de field reducido. Participan únicamente 60 jugadores, en formato ProAm los tres primeros días y sin corte. Es una especie de caramelito de inicio de año. Te asegura jugar los cuatro días de competición, que siempre viene bien para el rodaje post Navidad y reparte entre menos jugadores el mismo dinero que, por ejemplo, en Baréin o Qatar, es decir, 2.750.000 dólares. Por supuesto, es mucho más fácil ganar o quedar arriba al haber menos jugadores.
En definitiva, es muy parecido al Nedbank Challenge de Sudáfrica de final de año y, como entonces, vuelve a haber polémica con la lista de participantes. El debate está servido. El último jugador que ha entrado por la clasificación de la Race to Dubai de la temporada pasada es Jacob Skov Olesen. El danés terminó en el puesto 41º en el orden de mérito. Es decir, se han quedado fuera (al menos de momento, mientras no se produzcan bajas) del 42º hasta el 115º, el último que mantuvo la tarjeta completa. Ni siquiera todos los que consiguieron meter la cabeza en la Final de Dubai de hace poco más de un mes tienen sitio en este primer torneo que, ya decimos, cualquiera querría jugar por sus condiciones de no tener corte, field reducido y bolsa generosa.
Es la segunda edición del Dubai Invitational. Ya en 2024, año inaugural (se disputa cada dos años, cuando no hay Team Cup), hubo cierta polémica, pero algo menos. No en vano, el corte en las entradas se efectuó en el puesto 62º de la Race to Dubai con Richard Mansell. Es decir, 21 puestos más abajo que este año y con todos los de la Final de Dubai dentro del torneo.
¿Por qué se produce esta diferencia tan notable? Fundamentalmente, porque la categoría de ganadores del DP World Tour es mucho más amplia este año. En 2024 entraron por ese concepto un total de 33 jugadores y este año la cifra se ha ido a 40. Además, hay que añadir tres que acceden este año tras haber perdido la tarjeta del PGA Tour después de conquistarla por la Race to Dubai hace algo más de un año. Estos jugadores van por delante de los que mantuvieron tarjeta por la Race to Dubai. Esta semana son Matteo Manassero, Antoine Rozner y Tom McKibbin. El caso sangrante, obviamente, es el de McKibbin, ya que está dentro de esta categoría, puesto que consiguió la tarjeta del PGA Tour en 2024, pero ni siquiera llegó a estrenarla porque se marchó a LIV. Es decir, renunció al PGA Tour por jugar en LIV. Hay quien no entiende que se le mantenga en esta categoría. Por su clasificación en la Race to Dubai del curso pasado no habría entrado. Debate servido.
Otro caso que llama mucho la atención en el circuito es el de Daniel Gavins. Se trata de un tema delicado, ya que el inglés tiene una exención médica por un asunto de salud mental. Ya saben que estos terrenos siempre son movedizos y conflictivos. En cualquier caso, hay quien no entiende que desde marzo del año pasado sólo haya participado en dos torneos: el Nedbank Challenge de Sudáfrica y ahora el Dubai Invitational. Entre uno y otro ha habido otros, eso sí, con corte, en los que no ha jugado. Estéticamente no parece lo más edificante, aunque no hay que dejar de tener la consideración de que pisamos un suelo delicado. En definitiva, más debate interno y externo en el DP World Tour.
Por último, las invitaciones. Hay dos. Se han otorgado a Danny Willett y Padraig Harrington. Las invitaciones suelen ser de libre disposición del patrocinador (también hay muchos torneos que tiene el DP World Tour), por lo que realmente no habría que discutirlas. El patrocinador que haga lo que estime oportuno. Ya hubo polémica hace dos años porque se dieron a Thomas Bjorn y el desconocido Ken Weyand. En estos casos, realmente debería estar más en la propia conciencia de los jugadores que aceptan esa invitación, sobre todo en caso de golfistas que con carrera más que hecha como Harrington o Bjorn. Están en su pleno derecho de jugar si los invitan, sólo faltaba, pero tampoco parece descabellado dar un paso al lado y dejar ese hueco para otro profesional que se encuentre en el punto álgido de su carrera.
Hay voces autorizadas dentro del circuito que piden un cambio en la distribución de las categorías en estos torneos que parecen más un premio al rendimiento que otra cosa. Por ejemplo, gana peso una opción: que se mezclen las categorías de ganadores con la de la Race to Dubai. Es decir, entra el ganador más reciente y a continuación el primero de la Race, el segundo más reciente y el segundo de la Race to Dubai y así sucesivamente hasta el ganador más antiguo presente en esa categoría. Hay otra voces que piensan que los ganadores, aunque la victoria se haya producido hace dos años, deben tener más consideración que los que acceden por la Race to Dubai porque ganar es siempre más difícil. Son teorías, opiniones y un debate interesante.
En cualquier caso, no parece muy lógico que al menos todos los que participaron en la Final de Dubai del año anterior no entren en estos torneos. Otra opción sería la de ampliar el field, cosa que tampoco parecería tan traumática, ya que apenas serían un puñado de jugadores. Aquí habría que valorar el tema de horas de luz y demás, ya que al ser en formato ProAm son 60 salidas.
Sea como fuere, hay debate y está encima de la mesa de organizadores y jugadores. En cuanto a la Armada, hay siete golfistas ya asegurados para el Dubai Invitational. Una gran cifra: David Puig, Eugenio Chacarra, Alex del Rey, Nacho Elvira, Ángel Hidalgo, Pablo Larrazábal y Ángel Ayora. Además, Jorge Campillo figura como tercer reserva.




La unica categoria que no tiene ningún sentido es la de las 10 tarjetas del PGA tour del año anterior – estan premiando por rendimiento de 2024, no 2025. Lo demas, sinceramente, estaba claro de hace tiempo y ganar es muy difícil y va ligado a este premio (mejor categoría), guste o no. Las invitaciones son a gusto del promotor que pone la pasta, o sea que aqui hay cero debate. Sino que la pasta la ponga otro o no hay torneo. De hecho, pocas me parecen para meter casi 3 palos en un torneo invitational. La exención medica, difícil de medir pero esta clarinete que el tio no esta siendo del todo transparente.