
Alex Noren (-8) mantiene el liderato en el Saab Wales Open a falta de una jornada con un golpe de ventaja sobre Peter Hanson y Anders Hansen. Pablo Larrazábal (-2), con una vuelta de par, dio un paso más para pelear este domingo, por lo menos, por el top ten… Pero el nombre del día ha sido Graeme McDowell…
El Twenty Ten se ha ensañado hoy y de qué manera con su héroe, con el ídolo, con el ganador del torneo el año pasado y el hombre que puso en pie a Europa en este mismo recorrido durante la Ryder Cup.Partía en esta tercera jornada como el más firme candidato a la victoria. Partido estelar y a un golpe de Noren. Las condiciones no eran fáciles. Ha soplado un viento curioso, constante, intenso y algo diferente al de los días anteriores. Es decir, el escenario parecía perfecto para un jugador que se mueve como pez en el agua en condiciones complejas.
Sin embargo, McDowell ha sufrido un descalabro sin precedentes. Ha hecho 81 golpes (diez sobre par) igualando las dos peores tarjetas de su carrera tanto en el Circuito Europeo como en el Americano. Sus anteriores 81 fueron en Pinehurst Nº2 (US Open 2005) y en Valderrama (Volvo Masters 2002). Un descarrilamiento que le ha hecho caer en la clasificación hasta el puesto 33º. Los héroes también lloran.
No le ha salido nada al bueno de G-Mac. Desde el principio ha pegado golpes muy malos. Se le ha visto perdido con el swing. Haciendo muchos gestos, tratando de recomponer la figura. Pero no había manera. En el hoyo 7 (par 3) la mandaba fuera de límites. Un buen ejemplo de la cruel jornada que ha tenido que soportar el norirlandés. Y cuando intentaba sacar la cabeza el putter también aprovechaba para cebarse con su desagracia. Ha fallado varios putts de menos de un metro y medio. En el hoyo 7 marchaba ocho sobre el par: tres dobles bogeys y dos bogeys.
Ni siquiera un gran birdie en el hoyo 8, tras embocar un putt complicadísimo, y otro seguido en el 9 han servido de recuperación. Más bien, ha sido un espejismo. En el 11 volvía a cometer bogey y en el hoyo 12 le esperaba el tío del mazo para rematarlo con un demoledor cuádruple bogey. McDowell andaba ya perdido y pidiendo la hora, aunque, eso sí, hay que destacar su actitud. Ni un gesto feo, ni una mala palabra, ni una queja… Cabeza abajo y tirar hacia delante. Chapeau, G-Mac, también en los momentos malos.
Volvamos al torneo. La pelea por la victoria será encarnizada. El tablero está muy ajustado. Diez jugadores separados por cinco golpes, una diferencia que no es, ni mucho menos, insalvable en un campo como este de Celtic Manor. El mejor ejemplo es Anders Hansen. El danés ha hecho la mejor tarjeta del día, 66 golpes, y ha pasado del puesto decimoquinto, al segundo a un impacto del Alex Noren.
El sueco no lo va a tener nada fácil. Tiene dos auténticos peligros en su nuca: Hansen y Hanson. Tanto monta, monta tanto. Dos jugadores capaces de poner en marcha la taladradora y reventar a birdies cualquier tarjeta. Hansen hacía hoy seis birdies en un tramo de 12 hoyos, mientras que Hanson, por ejemplo, acabó el primer día con cuatro birdies en los cinco últimos hoyos. Y eso que dejó vivo el último par 5.
A tiro estará también el jugador local, Jamie Donaldson (-6), otro de esos jugadores que lleva mucho tiempo llamando a la puerta de una victoria. Aún no ha podido estrenar su palmarés en el Circuito Europeo. En ningún sitio le gustaría más que en su casa. También habrá que vigilar mañana a Webster y Dubuisson (-5), Edfors (-4) y Bourdy, Carlsson y Price (-3).
Justo en el siguiente escalón está Pablo Larrazábal (-2). El español ha tenido hoy una vuelta mucho más tranquila que ayer. Su juego largo se ha enderezado (8 calles y 12 greenes), pero el putter no ha estado tan caliente. Ha hecho cuatro birdies y cuatro bogeys. Pablo es uno de esos jugadores que este domingo puede dar la campanada viniendo desde atrás. Le gusta el campo y tiene mucho birdie. Si mañana se alinea el juego largo y el putter, que se echen a temblar los de delante.
En cuanto a los otros dos españoles que pasaron el corte, Rafa Cabrera Bello (+3) ha hecho 72 golpes, muy lastrado por dos dobles bogeys, aunque ha conseguido ganar posiciones. Si firma uno de sus habituales domingo, podría ganar muchos puestos.
Mientras, José Manuel Lara (+5) ha hecho 74. El valenciano empezaba con cuatro bogeys seguidos, un lastre demasiado pesado, aunque hay que resaltar que ha sabido aguantar y a partir de ahí le ha ganado la partida al campo.


