La afición australiana es de las más pasionales y ruidosas en el mundo del golf, pues bien, este sábado tendrán un millón de razones extra. El BMW Australian PGA Championship prepara uno de los golpes de efecto más llamativos del calendario en lo que a interacción con el público se refiere. El arranque de temporada en el DP World Tour viene cargadito.
Hablamos de que regresa a Royal Queensland el Dabble Million-Dollar Hole-in-One con una propuesta tan sencilla como explosiva: si un profesional hace hoyo en uno el sábado 29 de noviembre entre las 11:00 y las 16:00 se repartirá un millón de dólares entre todos los aficionados que estén registrados en el hoyo 17. La idea es transformar al público en protagonista directo de un premio que puede cambiar vidas y que va a convertir cada salida en un auténtico festival.
Un golpe tensa de 125 metros en la que cada jugador y el público serán una sola alma en busca del ansiado hoyo en uno. Hace un año Marco Penge se quedó a un palmo de conseguirlo. Voló exactamente por encima de la bandera, pero el efecto de retroceso fue algo a la derecha y se quedó a un pelo de ser el hombre más querido en Queensland. ¿Será alguno de los siete españoles presentes esta semana?
Lo dicho, el escenario es el mismo que hace doce meses, vuelve a ser el Dabble Party Hole, el par 3 más ruidoso del torneo, donde la grada rodea el green como si fuese un estadio y donde hasta ocho mil aficionados pueden generar una atmósfera que tiene poco parangón en el circuito.
El público no sólo jaleará a sus jugadores locales, también se juega su propio trozo del botín y eso lo cambia todo, como reconocía Michael McDonald, director comercial de la PGA of Australia: “El sábado no solo animarán a sus favoritos, animarán por ellos mismos”, una frase que resume a la perfección la esencia de esta accción.
Veremos si en 2025 cambia el rumbo y el hoyo 17 reparte suerte.



