
Ha finalizado el turno matutino de juego de la primera jornada del Open de Andalucía, dejándonos un líder provisional en solitario, el escocés Paul Lawrie (-5) y unas magníficas sensaciones. El torneo se presenta aún más interesante y atractivo de lo esperado. El añejo recorrido del Parador de Málaga está dando la talla, ‘entrega’ birdies, por supuesto, pero el hombre de la maza anda aguardando a los jugadores casi detrás de cada esquina para hacerles pagar muy caros los errores…
Que le pregunten, por ejemplo, a Danny Willet (+4).. o al mismísimo Miguel Ángel Jiménez (+1), que evidentemente está pendiente de mil detalles y menesteres esta semana, pero que no ha podido ganar al campo. «Tenía la cabeza en muchos sitios distintos y así es difícil. He tenido un buen final de vuelta y espero poder descansar bien hoy, para jugar máñana más concentrado», decía el malagueño al finalizar su vuelta.
A Lawrie le pisa los talones un amplio grupo con -4: Dredge, Guerrier, Luiten y Brown… ¿Y el resto de españoles? Digamos que por ahora no hay ninguno despuntando en los puestos más altos, pero hay unas cuantas vueltas sólidas que resaltar. Pôr ejemplo, la de Gonzalo Fernández Castaño (-2), que se marchaba de nuevo con un calentón importante después de tripatear desde tres metros en su último green (hoyo 9). Se dejó por el camino algún que otro putt también cortito, así que lo del madrileño tiene visos de convertirse en un auténtico cursillo de paciencia avanzada… Porque resulta que sigue pegando a la bola muy bien. «Ya ni me acuerdo de la última vez que firmé una tarjeta baja. Lo mejor es el resultado, pero siento que me he dejado muchos golpes… Esos tres putts desde dos metros para acabar… Bueno, en mi línea», sentenciaba.
Es curioso, pero Rafael Cabrera Bello (-2) tenía una visión radicalmente opuesta con el mismo resultado. «Llevaba tiempo sin jugar bajo par y esto me va a dar confianza. Sigo pegando algunos golpes malos, pero al menos los buenos comienzan a ser mejores y me dejo opciones reales de birdie, porque antes a lo mejor cogía muchos greenes, es verdad, pero sin casi oportunidad de hacer birdies. Sabía que no se me había olvidado jugar al golf y espero que vuelva la confianza con jornadas como esta».
El viento ha comenzado a soplar con más fuerza en el turno vespertino de juego, y eso, unido a la progresiva irregularidad de los greenes según pasan las horas y los partidos, hará muy complicado que peligre el liderato de Lawrie. El defensor del título, Soren Kjeldsen, eso sí, marchaba -4 al finalizar sus primeros nueve… A este danés le encanta el viento, tal y como ha reconocido repetidas veces.
Tenemos a más españoles que acabaron por la mañana bajo. Carlos del Moral (-2) es uno de ellos. Y nos contaba parte de su ‘secreto’. «Es más importante la sensación que me llevo que el resultado. Me he dejado algún birdie en el campo pero estoy contento. He estado todo el invierno trabajando muy duro las distancias de setenta metros hacia abajo y lo he notado. Estoy más seguro en esas distancias».
Gabriel Cañizares (-1) también ha comenzado con buen pie, y tiene mérito teniendo en cuenta que a veces juega al golf subido en un alambre… «Ha sido una lástma acabar con bogey en el 18. Mi principal problema es que juego con más presión que cualquier. Tengo que hacerlo muy bien si quiero seguir jugando y, claro, lo ideal es no pensar en eso y lo intento, pero no siempre sale. Esa es mi lucha».
Raúl Quirós (-1) ha tardado mucho en arrancar y, ciertamente, ha dejado muchas bolas colgando del hoyo, pero al final se mostraba moderadamente satisfecho. Hay que seguir en la brecha. Pablo Larrazábal (+2) y José Manuel Lara (+6) han sufrido hoy, situación que por desgracia se esté repitiendo peligrosamente en la temporada de Lara. Borja Etchart, por su parte, ha sido descalificado por firmar mal la tarjeta. Un verdadera lástima.


