«Estoy encantado. ¿Hay algo mejor que caminar por un torneo de golf, de hoyo en hoyo y ver tu nombre escrito en todos lados, en las pizarras, en las carpas, en las tablillas de los marcadores… Esto da un subidón impresionante», asegura feliz Eduard España, el nuevo líder del Open de España después de una jornada de golf al límite en El Prat.
Y decimos bien al escribir España, no crean que es un arrebato chovinista ni nada por el estilo, ni siquiera hemos forzado la máquina para hacer la gracia. Escuchen al protagonista: «Sí, es España. Mi familia por el lado de mi padre es toda española. De hecho, hay varios primos míos en El Prat siguiéndome, pero no hablamos bien el español», afirma con cierta timidez. Después se arranca y chapurrea algunas palabras. Se agradece el esfuerzo, especialmente después de una jornada de tanto desgaste. «A mí me vienen bien estas condiciones extremas para jugar al golf. Mi juego se adapta bien a esto», afirma.
España es algo más que un apellido simpático que encaja a las mil maravillas en este Open de El Prat. España es un golfista superlativo, del que hace mucho tiempo se viene hablando fenomenal en Francia. Tiene 25 años (cumple 26 en octubre) y se pasó a profesional hace dos, con un hándicap fabuloso de +5. Lo hizo tarde porque fue el pacto al que llegó con sus padres: primero estudia y después te apoyaremos con lo que quieras. Es licenciado en Turismo. Ya ganó en nuestro país un Alps, en Madrid, y pertenece a una generación que hace tiempo viene pisando muy fuerte en los grandes circuitos. Es coetáneo de Victor Dubuisson, Alexander Levy o Romain Wattel, por citar sólo algunos. «Siento admiración por ellos. Para mí son un espejo en el que fijarme», asegura.
Precisamente, la piedra angular de esta explosión del golf francés, el entrenador Jean Etienne Lafitte, falleció hace menos de una semana y hoy precisamente se ha celebrado su funeral. Él unificó el sistema de enseñanza y sentó las bases de lo que se está haciendo en los últimos años en Francia. Es considerado el padre de los entrenadores y jugadores de la Federación Francesa de Golf. España, como el resto de la Armada francesa, le rendía hoy un merecido homenaje, con un crespón negro y jugando al golf a un nivel muy alto.
España (-7) es el líder con un golpe de ventaja sobre Ricardo González, dos sobre Darren Fichardt y Michael Hoey y tres sobre Emiliano Grillo y David Howell, el único héroe capaz de sacar adelante la vuelta sin bogeys. La clasificación está muy apretada. Entre el primero y el último en pasar el corte, que finalmente se marchó a un brutal +4, hay once golpes de diferencia.
Ha sido un día duro para todos. También para los españoles. Adrián Otaegui, Miguel Ángel Jiménez y Eduardo de la Riva, todos con -1, son los que están mejor clasificados. También pasaron el corte: Jorge Campillo (PAR), Pablo Larrazábal (PAR), Borja Virto (+1), Carlos del Moral (+1), José Manuel Lara (+2), Carlos Pigem (+3), Sergio García (+3), Alejandro Cañizares (+3), Nacho Garrido (+3) y Álvaro Velasco (+4).



