
El Golf du Palais Royal es uno de los dos recorridos donde se celebra el Trofeo Hassan II esta semana. Es el campo principal. Aquí disputarán los jugadores una de las dos jornadas de Pro-Am (jueves y viernes) y el fin de semana. Es un recorrido muy especial, casi único en el mundo. “El lunes cuando llegamos no había un pique en los greenes, ni una chuleta por todo el campo”, asegura uno de los máximos responsables del Circuito Europeo…
Es el campo del Rey de Marruecos y forma parte de los jardines privados de su residencia en Agadir. Aquí no juega nadie. Lo primero que llama la atención es la seguridad. Hay que pasar controles estrictos para entrar. Una doble muralla protege el Palacio. Las imágenes están muy controladas. Ningún objetivo debe disparar en dirección a la residencia real. Hasta aquí, todo bastante lógico.
Pero el campo es mucho más que el jardín del Rey. Es un campazo en toda regla. Lo mandó construir Hassan II, gran aficionado al golf, a Robert Trent Jones Sr. en 1987. Es un diseño magnífico, que destila aromas de campo antiguo, pese a que no lo es tanto. La seña de identidad del Palais Royal son sus greenes, pequeños, ondulados y perfectamente protegidos por búnkers profundos. Parece un campo hecho a medida. Aseguran que si sopla el viento habrá que echarse a temblar, aunque las predicciones anuncian que sólo habrá algo el viernes. Eso sí, calor, por arrobas.
El campo está en perfectas condiciones. Soberbio. Un equipo de más de 30 greenkeepers se encarga del mantenimiento de este campo. Si a esto le unimos que no juega nadie en todo el año, se pueden imaginar cuál es su estado. Es una auténtica alfombra. La única partida permitida es la de unos médicos, con los que el Rey tiene la deferencia, ya que fueron los únicos que no anularon su viaje a Marruecos después del 11-S. Las banderas, por ejemplo, están en el mismo sitio durante un año entero.
Eso sí, no es la primera vez que acoge un torneo del Circuito Europeo. Aquí se jugó en 1993, 1995, 1997, 1998 y 1999. En la edición del 98 ganó el español Santi Luna.
El actual Rey de Marruecos, Mohamed VI, no juega el golf. La afición de Hassan II la ha heredado su hermano, el Moulay (Príncipe) Rachid, que juega mucho y bien. Es hándicap 7.
Los jugadores españoles ya están en el campo dando la vuelta de prácticas. Finalmente, no ha viajado Pedro Oriol. Descartó la posibilidad al no encontrar billete de vuelta a Madrid para mañana en caso de no entrar en el torneo. El primer reserva ahora es Wade Ormsby y el segundo, Manuel Quirós.


