Este jueves arranca el Scottish Open en su cuarta edición como torneo compartido por el DP World Tour y el PGA Tour. Decir que el circuito estadounidense es el más potente del mundo es casi una obviedad, pero luego, a la hora de la verdad, hay que demostrarlo. Pues bien, en esta cita, en el Renaissance Club de North Berwick, Escocia, desde luego el PGA Tour ha dejado bien clara su preponderancia.
Desde que en 2022 el torneo se jugó por vez primera como cita compartida entre los dos circuitos más importantes del mundo, los tres ganadores que se han dado (Xander Schauffele, Rory McIlroy y Robert MacIntyre) han sido del PGA Tour, incluyendo por supuesto a McIlroy y MacIntyre, jugadores del PGA Tour en el momento de su victoria, aunque ambos mantengan los derechos de juego en ambos circuitos, y cuyo acceso al torneo se produjo a través de la categoría que reserva 75 plazas a los jugadores del PGA Tour.
Hay que insistir en esta idea: se da por hecho que en el circuito americano están los mejores y, además, los mejores jugadores del DP World Tour van engrosando las filas del PGA Tour paulatinamente, pero luego, en un torneo de estas características, compartido, hay que venir y demostrar tal poderío con hechos, mucho más cuando cruzas el charco y juegas en un campo donde, por ejemplo, ya se venía celebrando este torneo años atrás (en el Renaissance se juega desde 2019). Si se mira el top ten de las tres ediciones que ya se han disputado bajo ambas banderas, la hegemonía del PGA Tour es aplastante.
En estas tres ediciones un total de 38 jugadores terminaron dentro del top ten, pues bien, treinta de ellos eran jugadores del PGA Tour y sólo ocho del DP World Tour. Curiosamente, la mejor actuación de un jugador del DP World Tour fue aquel segundo puesto de Robert MacIntyre en 2023, justo el año antes de hacerse miembro del PGA Tour. El año pasado, sin ir más lejos, un total de catorce jugadores terminaban dentro del top ten y doce de ellos eran del PGA Tour (MacIntyre, Scott, Aberg, Im, McIlroy, Morikawa, Rai, Theegala, Clark, Conners, Noren y Perez), por sólo dos del DP World Tour (Langasque y Mansell). Se da la curiosa circunstancia de que Langasque, además, también era miembro del PGA tour el año pasado, aunque al Scottish Open entrara a través de su categoría en el DP World Tour.
En este aspecto, hay que puntualizar que la Armada española no ha arrimado el hombro demasiado. En ninguna de las tres ediciones del Scottish Open compartidas por los dos grandes circuitos ha aparecido ningún español, miembro del DP World Tour en el top ten final. Alex del Rey, que terminaba 15º el año pasado, es el que más cerca ha estado, aunque al menos al madrileño le correspondió el honor y el mérito de firmar la tarjeta más baja de la semana, un 62 en la segunda jornada… Honor y mérito compartido con un jugador del PGA Tour, ya que Justin Thomas firmaba el mismo registro en la primera ronda.



