Inicio Grandes Circuitos DP World Tour El sinuoso camino para ser cada día mejor jugador de golf

El sinuoso camino para ser cada día mejor jugador de golf

Compartir

Álvaro Quirós aterriza en Finca Cortesín con un espléndido sexto puesto en el The Players Championship en el bolsillo. Un gran resultado, aunque no es oro todo lo que reluce. El de Guadiaro destaca la capacidad de lucha que demostró en el TPC de Sawgrass, sin embargo sigue sin encontrarse a gusto con cómo le está pegando a la bola. Suena a contradicción, aunque en realidad lo que pone de manifiesto es que Álvaro es cada día mejor jugador y más completo…

“Estoy contento porque ha sido un resultado muy bueno en un gran torneo. Me quedo sobre todo con que he luchado mucho. No he estado jugando del todo bien, pero he luchado, luchado y luchado…”, asegura. Luces y sombras en un análisis, ante todo, sincero.

Las sombras están en el drive y en el juego corto. “Yo me caracterizo porque pego al driver largo y recto y tanto en el TPC como en el Open de España ha sido la parte más débil. Además, estoy recuperando muy mal, tengo un porcentaje muy bajo alrededor de green…”, explica. Entonces, la pregunta es obligada, ¿cómo se puede acabar sexto sin pegarle bien a la bola?

Aquí aparecen las luces… “Le he pegado muy bien a los hierros medios y largos y después hay un tema mental muy importante. Como no le pegas bien a la bola las expectativas son mucho más bajas. Casi cualquier cosa te parece positiva. Que pego un hierro 9 y la dejo a nueve metros, pues no me parece mal, a ver si hago dos putts y salgo con el par. No vas con el agua al cuello. Simplemente, se trata de aguantar, aguantar y aguantar. Además, la estrategia durante toda la semana fue perfecta. He hilado muy fino en el campo. Sólo equivoqué la estrategia en dos hoyos y fueron dos bogeys”, explicó.

En cuanto al putt, también hubo de todo. “Fallé cinco putts de un metro o metro y medio que yo no suelo fallar. Muy raro. Por el contrario, metí algún que otro putt largo muy bueno de 8 y 10 metros. Uno por otro, aunque siendo sincero duele más fallar un putt de un metro que lo que te alegras cuando metes uno tan lejano”, afirma.

La conclusión final es que Álvaro es capaz de sacar petróleo a su juego incluso sin pegarle bien a la bola. Más completo, mejor jugador de golf.