Rafael Cabrera Bello ha vivido una terrible pesadilla en los greenes del Genzon Golf Club esta semana. De hecho, de la revisión y el análisis realista de todas las estadísticas se concluye que su juego largo ha estado como para competir tranquilamente por el triunfo el domingo, sin duda alguna. El grave problema es que ha sumado la friolera de 136 putts en las cuatro rondas (hoy domingo han sido 34), para una media de 34 por vuelta y un total de veinte putts más que el ganador, Aphibarnrat (116), que al final ha ganado al canario por once golpes.
Rafa ha finalizado en el puesto 47º. Pues bien, si obtenemos la media de putts en todo el torneo de los 46 jugadores que lo han precedido en la clasificación, yendo desde los 111 putts que han necesitado David Howell o Chris Wood, los mejores, hasta los 129 de Alex Noren, nos sale una cifra de casi 121 putts en las cuatro rondas (120,9 para ser más exactos). Y con ese registro, por encima todavía de los treinta putts por ronda, Cabrera Bello habría ganado con una diferencia de cuatro golpes sobre el siguiente…
No hace falta señalar que la media de putt de Rafa ha sido la peor en cuatro vueltas. Incluso los peores situados en esta estadística justo por delante de él, los suecos Noren y Carlsson, le han sacado siete golpes en los greenes esta semana. La mala noticia, está claro, es el terrible martirio chino que ha sufrido el jugador español; la buena es que si consigue pasar página y tomarlo como un mero accidente, su juego parece preparado para obtener en breve grandes resultados.



