El joven australiano Elvis Smylie (-14) ha ganado el BMW Australian PGA Championship, primer torneo de la temporada 2025 del circuito europeo, tras firmar un 67 en la última y definitiva tercera ronda (el torneo quedó reducido tras el aguacero del viernes) y dejar a dos y tres golpes por detrás a los dos grandes favoritos, sus compatriotas y compañeros en el partido estelar, Cameron Smith (-12) y Marc Leishman (-11).
Es la segunda victoria como profesional de este aussie de sólo 22 años, después de estrenarse como ganador en el PGA Tour of Australasia, su circuito, hace poco más de un mes. Dicho de otra manera: Smylie viene pisando muy fuerte y quizá podamos hallarnos ante la irrupción de una nueva estrella mundial. De momento, su vida y su carrera dan un giro de 180 grados, puesto que este triunfo le concede directamente los derechos de juego completos del DP World Tour, donde lo veremos en todas las grandes citas de 2025. Smylie se sitúa, además, líder del ranking del PGA Tour of Australasia, aunque esta circunstancia y situación de privilegio será a partir de ahora la menor de sus ocupaciones… Él ya está apuntando a metas más altas.
El reto, ante dos morlacos como Smith y Leishman, era considerable. Es por eso, sobre todo, que pueden y deben esperarse grandes cosas de este muchacho. Lejos de hacerse pequeño, la puesta en escena de Smylie en la vuelta definitiva ha sido arrolladora, con birdies en los hoyos 1 y 2 y un parcial de cuatro menos por los primeros siete hoyos. Lo que previsiblemente tenía que ser un duelo en las alturas entre los dos grandes campeones australianos de LIV Golf se había transformado en otra cosa muy distinta.
Cierto es que al joven ganador le ha costado terminar, pero lo ha hecho sin un solo borrón en la tarjeta, a pesar de los múltiples y variados problemas en los que se ha ido metiendo, sobre todo por los segundos nueve hoyos del Royal Queensland Golf Club (Brisbane, Australia). Puede que su juego de tee a green, tan poderoso (va muy largo) y rítmico, se resintiera en el tramo decisivo por culpa de la presión extrema, pero no así su putter. Hasta tres situaciones muy delicadas salvaba en los greenes con putts de dos, cuatro y hasta seis metros, momentos todos ellos absolutamente decisivos, ya que además sus dos ilustres compañeros de partido tampoco andaban muy finos de tee a green en un campo ciertamente picante por culpa del viento.
Lo sorprendente, de hecho, es que Smith haya terminado firmando un registro por debajo del par (69 golpes, dos menos en el día), con cuatro bogeys en la tarjeta y un juego largo demasiado errático. Pero estos grandes jugadores tienen estas cosas. Todavía enchufaba un chip fabuloso de birdie en el 17, par 3, para darle un poco más de emoción al desenlace final, aunque después, una vez más, fallaba el segundo tiro en el 18 y dejaba vía libre al joven campeón.
Hasta ocho ediciones se han jugado ya de este torneo desde que entró en el calendario del circuito europeo y esta es la séptima victoria de un jugador australiano. Tan solo el estadounidense Harold Varner III fue capaz de ganar en 2017, siendo escoltado por hasta seis jugadores locales en la clasificación. Esta vez ha sido Smylie, un candidato con el que nadie contaba a priori, es cierto, pero es que por detrás de él se han alineado hasta cinco jugadores australianos más. No dan respiro. Por ello, seguramente tiene todavía más valor la actuación del español Ángel Ayora (-9), primer no australiano en la tabla después de firmar un espectacular 64 en la ronda final y ganar más de cuarenta posiciones.



