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El Open de Andalucía está listo para el desenlace, una vez finalizada una tercera jornada marcada por el nuevo récord del campo, 62, registrado por el danés Soren Kjeldsen. El pequeño gran danés (este rubio nórdico de baja estatura se ríe con las ocurrencias de la prensa de su país, que le llaman así haciendo un juego de palabras con el gran danés canino) se encuentra en el mejor momento de su carrera. Ganó el Volvo Masters dominando de principio a fin y su seguridad y serenidad en el campo son pasmosas. Si además ocurre que todo funciona, que entran putts de quince metros, que entran los de siete metros…
Kjeldsen se ponía hoy en el tee del hoyo 7 con un acumulado de -1 en el día y tras hacerle bogey al hoyo 6… A partir de ahí encadenó siete birdies consecutivos que dispararon sus opciones, y tras un descanso con pares a los hoyos 14 y 15, le hizo eagle al 16. Para acabar, un putt de tres metros para par en el hoyo 18, que esos son tan importantes o más que los ‘puros’ para eagle. Ha ganado dos torneos en el circuito europeo y en ambas ocasiones salió el domingo de líder… Le gusta jugar con viento. O al menos no le molesta tanto. Es el gran favorito, pero no debe fiarse demasiado de un escocés, David Drysdale, que está jugando muy bien este año, que hoy ha entregado un 67 y que está entendiendo a la perfección el Real Club (en realidad sólo hay una manera de entender este campo: no te vayas al rough). Carlos del Moral (-10), aferrado al ‘método Hansen’ (tranquilidad, serenidad, ritmo, cierto sentido del humor y de la humildad para desdramatizar los errorres…) ha vuelto a jugar bajo par (lástima de bogey en el hoyo 17…) y es el mejor español. Saldrá mañana en el penúltimo partido y, desde luego, tiene a tiro el triunfo. La estrategia está clara: «tengo que respirar bien en los primeros hoyos, coger calles e ir al centro del green y poco a poco irme dando opciones de birdie. Espero llegar a los últimos nueve hoyos dándome una oportunidad de victoria», explica el jugador. A sus 23 años, este valenciano que fuera compañero de habitación de Anthony Kim en su etapa universitaria en Oklahoma, no se siente incómodo con la presión. «Esa es la gracia del golf, ¿no? La presión puede hacerte sentir un poco mal, pero en realidad, si te gusta lo que estás haciendo, es divertida». Lleva jugando al golf desde los cuatro años y en los últimos 19 sólo ha tenido un único profesor, Pedro Contreras. «Y así será hasta que él no pueda más», avisa. Será interesante comprobar si la particular versión de Carlos de un Soren (Hansen) , es capaz de comerle el terreno mañana a otro Soren (Kjeldsen). Gonzalo Fernández Castaño (-7) sale lejos del líder, aunque está en top-ten, igual que José Manuel Lara (-6) y Raúl Quirós (-6), un gaditano que ganaba aquí hace unos meses en la final del Peugeot Loewe Tour. A ver hasta qué punto pueden presionar a los últimos partidos (por cierto mañana salen de tres en tres para evitar algunas tormentas que podrían llegar por la tarde). El destino ha querido, qué cosas, que Pablo Larrazábal y Colin Montgomerie jueguen juntos mañana, pero sin opción de victoria después de firmar ambos una mala jornada este sábado. Miguel Ángel Jiménez, que ayer se metió en la pelea, hoy ha quedado descolgado. Ayer sólo falló dos calles y hoy ha fallado ocho. No le den muchas más vueltas. Pese a todo está con -4 y opciones de meterse en el top ten. No duden que lo intentará. Igual que Nacho Garrido (-5), que por momentos se metió de lleno en la pelea por la victoria, pero que en los últimos hoyos se fue alejando por culpa de algunas putts cortos fallados. |


