Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Las seis bolas que Alex que nunca vio
El madrileño se sienta con Ten Golf en Dubai convencido de que 2025 debe ser su año

Las seis bolas que Alex que nunca vio

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Alex del Rey. (Photo by Ross Kinnaird/Getty Images)
Alex del Rey. (Photo by Ross Kinnaird/Getty Images)

No son pocos los que piensan que 2025 debe ser el año de Alejandro del Rey. Él también lo piensa. Lo dice convencido.

La siguiente pregunta sale sola con el fin de no quedarnos únicamente en la superficie o el tópico. ¿Qué significa y qué debe ocurrir para que sea su año? Pues es tan sencillo y al mismo tiempo tan difícil como cumplir un puñado de objetivos, marcar el visto bueno en una serie de casillas. «Lo que está más arriba es ganar un torneo del DP World Tour y meterme en la Final de Dubai. Estos son los dos desafíos confesables, después hay otros secretos que me he prometido no compartirlos públicamente. Me los quedo para mí. No se trata de no meterme presión, simplemente he decidido llevarlo de esa manera, son personales y no necesariamente tienen que ver con clasificaciones en los torneos», asegura a Ten Golf durante una distendida charla en la cancha de prácticas del Emirates Golf Club, donde esta semana se juega el Hero Dubai Desert Classic.

Del Rey confiesa que está más preparado que nunca para empezar la temporada, «siempre y cuando esto que vamos a jugar esta semana sea un torneo del World Tour de pádel, ¿es así o me equivoco?», bromea. Se ha hinchado a jugar a este deporte, aunque por supuesto también ha tenido tiempo para poner a punto su golf. Asegura que físicamente ha trabajado más que nunca (atrás han quedado definitivamente unas molestias en la muñeca izquierda que lo acompañaron y molestaron al final del año pasado) y también ha salido al campo de golf más de lo habitual. «En todo 2024 he jugado un total de 14 rondas de golf en La Moraleja (su campo). No soy mucho de jugar el campo cuando estoy en casa. Me gusta más pegar bolas, afinar cosas del swing, prepararme técnicamente. Después, en los torneos no me verás pisar la cancha salvo para calentar y corregir alguna mala sensación. En las semanas de competición, todo es el campo. Sin embargo, este invierno si he jugado más veces 9 y 18 hoyos», explica.

En este sentido, desvela que el otro día jugando con Luis Masaveu hizo el par en nueve hoyos en La Moraleja 2, eso sí, jugando dos bolas y eligiendo siempre la mala. Muy buen par. Afirma que nunca lo había logrado. También firmó una gran vuelta de siete bajo en La Moraleja 3 («y eso que ahora está realmente largo», matiza) y otro día hizo cinco menos en nueve hoyos. Son sólo algunos ejemplos indicativos, nada concluyente, poco tiene que ver una ronda recreativa con la competición, pero ayuda a hacerse una idea de que las cosas van por buen camino para el madrileño.

Del Rey siente realmente que llega mejor preparado a Dubai que hace un año y en gran parte se debe al driver. Tuvo tiempo en la pretemporada para viajar a Arizona y ‘pasar por el taller’ de su entrenador Dave Phillips. Allí ajustaron algunos aspectos y, sobre todo, llegaron a la conclusión de que debían volver al driver que usó en la segunda mitad de 2023, un Titleist con una varilla que utilizó por primera vez en el KLM Open. «Siento que las cosas no me fueron mejor en 2024 por el driver. Creo que fue lo que me apartó de la Final de Dubai. Me noto ahora más consistente que nunca», asegura.

Y no parece una manera de hablar. Para demostrarlo cuenta un ejemplo curioso. «El otro día estuve dando bolas con el driver en La Moraleja. Pegué un total de quince y seis acabaron en un arco de dos metros, lo que mide esta mesa», apostilla señalando el lugar donde se está produciendo la charla. Del Rey es tajante. «Jamás me había pasado eso. Cinco metros más allá, siete, cuatro, doce, eso sí, pero que de quince bolas casi la mitad reposen en un espacio de dos metros, nunca».

Este es el driver que Alex del Rey ha recuperado de 2023. (Photo by Stuart Franklin/Getty Images)
Este es el driver que Alex del Rey ha recuperado de 2023. (Photo by Stuart Franklin/Getty Images)

Es inevitable pensar que si Del Rey es capaz de tener más consistencia con el driver («nunca voy a ser Adrián Otaegui cazando calles, lo tengo claro, pero algo más») habrá ganado mucho para tachar esa lista de objetivos. Sin embargo, no es sólo el driver o la parcela física, también tiene claro que debe mejorar la estrategia en el campo. Necesita mantener bien sujetas las ‘calentadas’ de Del Rey. Hoy mismo le ha pasado en la ronda de prácticas con Manuel Elvira. He fallado la calle del 3, par 5, al rough. En lugar de jugar corto a la calle y buscar el green de tres, ha intentado pegar la madera y llevarla a green. Era prácticamente imposible. De vuelo no llegaba y necesitaba entrar rodando por un pasillo de cinco metros. La ha fallado, desierto y ha caído un bogey. «Eso lo tengo que evitar, me caliento y no puede ser. Hoy era un día de prácticas, pero debo conseguir que no me ocurra en los torneos», asegura.

Es importante aclarar que estos matices en la estrategia no significan cambiar su manera de jugar. Del Rey tiene claro que para llegar hasta donde quiere debe ser agresivo, pero con cabeza. Agresivo, sí, lunático, no. Seguramente es aquí donde más margen de mejora tiene para alcanzar los objetivos confesables y los secretos. Para que 2025 sea definitivamente el año de Alex del Rey.