Alexander Noren (-8) ha mantenido el liderato cosechado por la mañana al finalizar la segunda ronda del Saab Wales Open. Y Graeme McDowell (-7), arropado por su campo talismán, acecha en la segunda plaza y ya se ha colocado en el partido estelar del sábado…
El norirlandés ganará el domingo o no, que eso es harina de otro costal, pero realmente parece que va de paseo por este Twenty Ten. No se le cae la sonrisa de la boca.
Y eso que el recorrido Ryder se las trae si sopla el viento, como hoy. Tiene para todos. Pero tampoco es un monstruo que todo se come. El birdie no es misión imposible. Es decir, la jornada se ha convertido en el clásico toma y daca. A bofetones en cada hoyo. Se ven muchos birdies, pero también abundan los dobles bogeys, los triples y… En fin, tampoco hace falta irse hasta ese '10' que ha firmado Steve Lewton en el hoyo 2.
Hay datos que siempre ayudan a entender un argumento expuesto: ningún jugador se ha marchado hoy al hotel del recorrido galés sin un bogey en su tarjeta. Pero es que, además, sólo uno, Elliot Saltman, ha sido capaz de acabar con un solo bogey. Los demás, dos tropiezos como mínimo en su vuelta. Dos borrones al menos, que bien podían ser de bogey o de algo peor…
Como ya se refería en la crónica matutina, la Armada española no ha salido bien parada de este trajín. El corte ha quedado situado finalmente en +2 y han pasado justo 65 jugadores, el mínimo entre los mínimos, así que ha dolido especialmente ver a Miguel Ángel Jiménez quedarse con su +3 literalmente a las puertas.
Rafa Cabrera Bello y José Manuel Lara, ambos con +2, se han metido en el fin de semana con un birdie final en el hoyo 18. Por la puerta de atrás y en el tiempo de descuento, como ustedes quieran, pero para eso estaba hoy ese par 5 del 18 en el campo con el viento a favor… Se han visto ahí más de uno y más de dos drives de 350 metros.
Pablo Larrazábal (-2), el tercer español que estará el fin de semana, ha repetido tarjeta de 70 golpes. Hoy este registro era notablemente bueno. El barcelonés pareció perder pie en los hoyos 8 y 9, con dos 'doblatas' consecutivos, pero sus técnicas de reseteo mental han vuelto a salir a la luz y al rescate. No era sencillo en un día descontrolado como el de hoy. Alguno iba tan metido en lo suyo que sacó la bola fuera de las marcas del tee de salida… Le ocurría a Philip Price en el hoyo 15 y, tras apuntarse los dos golpes de penalidad, salía de allí con bogey.
La resolución de Larrazábal alrededor de green ha sido hoy de auténtico escándalo: sólo ha cazado seis greenes, y aún así ha jugado bajo par. ¿Cómo se hace algo así? Pues sacando adelante diez de doce recuperaciones, incluyendo entre ellas cuatro sacadas desde la arena… No es entonces tan extraño que sólo haya sumado 21 putts al final. Nos lo ponen fácil estos muchachos: ante semejante demostración, y una vez más en los últimos tiempos, no podemos dejar de acordarnos de Severiano. Bonito homenaje el tuyo, Pablo…


