
Unas horas antes, como quien dice, de salir a jugar en el partido estelar del domingo del Portugal Masters, le pedimos a Rafa Cabrera Bello que nos traslade sus sensaciones y emociones en una entrega de su blog. Aquí está el resultado:
Vaya día de golf. Sigo jugando muy cómodo, muy confiado y tranquilo. Dejándolas muy cerca. Pero bueno, ya sabemos cómo es esto y la verdad es que todavía no tengo nada hecho.
Tengo una cosa muy clara: si consigo que mañana mi juego sea como el de hoy o el de ayer, se lo voy a poner muy difícil a quien me quiera ganar. Después ocurre que entra o no entra un putt y todo cambia, pero si mantengo esta línea me voy a ir muy contento gane o no gane.
Hoy he tenido un poco de suerte, todo hay que decirlo, en los dos eagles. Pero también hay que dejar muy claro que he tenido otras oportunidades muy buenas de birdie (se me ocurren ahora las de los hoyos 2 y 8, por ejemplo) que no he aprovechado. Al final el golf te da y te quita.
Si tuviera que destacar un golpe en concreto de mi vuelta de hoy sería el drive del hoyo 12, el par 5 donde he hecho el segundo eagle. Teníamos el viento en contra y la he pegado con toda la yema, perfecta, hasta el punto que he podido pegar luego un hierro a green. Kaymer, que iba jugando delante de mi partido, por ejemplo, ha tenido que jugar con madera desde la calle.
El hierro desde la calle ha sido también bueno, aunque con un poco de suerte, porque la he puleado y ha entrado perfecta en línea a bandera cuando yo me estaba defendiendo algo más por la derecha. Ha sido un hoyo importante, porque venía algo parado y me he puesto otra vez en marcha hasta el final.
Después de la vuelta he seguido mi rutina habitual. No he pegado bolas, pero he estado en el putting green un rato. No voy a salir mañana a jugar con ideas fijas ni un resultado en la cabeza. Sólo con la intención de mantener esta línea de juego. Ya os contaré cómo va todo…


