
Chris Wood (-8) lidera con autoridad el Iberdrola Open, con tres golpes de ventaja sobre sus perseguidores. Un 65 en el turno de tarde tiene la culpa…
Y conviene reseñar el momento del día en el que el espigado e interminable inglés ha rematado tal registro. Porque los greenes de Pula se rebelan, y de qué manera, al caer la tarde. La poa crece y complica la vida. Este campo le va a Wood (el año pasado fue 5º). Se le hace corto. Se maneja con hierros largos en muchos tees y se siente cómodo.
Si la semana pasada fue Aiken quien ganaba por primera vez después de amagar durante años, algo parecido podría decirse de Wood, que suma ya catorce top-ten en poco más de tres temporadas. La diferencia es que el inglés tiene 23 años. Es un pipiolo, aunque no lo parezca. Y, por tanto, un proyecto de jugador de altos vuelos. En Inglaterra son muchos los que creen que en breve será buque insignia de la impresionante armada de la rosa.
Darren Clarke (-5) viene por detrás. Si el norirlandés aguanta el tirón en los greenes como hasta ahora se va a llevar este torneo. Pero la duda, con Clarke, siempre suele aparecer antes o después precisamente en los greenes…
El final de la jornada nos ha dejado a doce españoles dentro de un corte que finalmente se quedó en +4. Así las gasta Pula. Celebramos especialmente la presencia en el fin de semana de Pedro Oriol (+3) y Borja Etchart (+4), que van a poder luchar por mejorar su re-ranking, así como la de Bragulat (+4), Campillo (+2), Colomo (+2) y Arruti (+2), que no tienen tarjeta del circuito europeo.


