Jon Rahm abandonará LIV Golf al final de la presente temporada. Al menos, eso es lo que dan prácticamente por hecho varias fuentes internas de la liga saudí consultadas por The Telegraph. El periódico británico publica este jueves una información exclusiva en la que asegura que dentro del circuito existe una creciente convicción de que el español se marchará y añade un dato especialmente relevante: el DP World Tour ya habría sido informado de sus intenciones.
De momento, según ha podido saber Ten Golf, esta información no se puede descartar en absoluto y tiene su fundamento, aunque tanto Jon Rahm como todo su entorno mantienen un silencio sepulcral, entre otras cosas porque la gran dificultad de este movimiento es cómo resolver el contrato que une a Jon con LIV y que termina en 2028, sobre todo si la liga garantiza su continuidad un año más.
La decisión definitiva todavía no está tomada ni se ha comunicado oficialmente. Rahm esperará previsiblemente a conocer si LIV logra cerrar la financiación necesaria para continuar en 2027 y en qué condiciones se pondría en marcha esa versión reducida del proyecto. Aquí está todo el asunto legal. Sin embargo, según la información firmada por James Corrigan, responsable de golf de The Telegraph, varias fuentes de LIV se muestran ya resignadas a su salida.
El futuro del ganador de dos Grandes pasaría por regresar de manera estable al DP World Tour en 2027 y utilizar el circuito europeo como vía para recuperar posteriormente su sitio en Estados Unidos. La hoja de ruta que se dibuja contempla una temporada fundamentalmente europea el próximo año y el salto de vuelta al PGA TOUR en 2028, aunque este último movimiento dependerá de las condiciones que establezca el circuito estadounidense. Es decir, tampoco hay que descartar que veamos a Jon jugando en el PGA Tour en 2027 si alcanzara un acuerdo.
No es una cuestión menor. Rahm fue la gran contratación de LIV Golf cuando aceptó una oferta cercana a los 300 millones de dólares para incorporarse al proyecto en 2024. Al español todavía le quedan dos años de contrato y, de acuerdo con The Telegraph, tendría pendiente de cobrar una cantidad de nueve cifras correspondiente a aquella prima de fichaje.
El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí podría abonar todo o una parte de esa cantidad dentro de un acuerdo de salida. Otra posibilidad sería convertir el dinero pendiente en una participación accionarial dentro de LIV 2.0. En cualquier caso, las fuentes consultadas por el periódico británico sostienen que Rahm no se siente especialmente atraído por el nuevo modelo que se está planteando. Ahí podría estar la fórmula de salida. Si la manera de cobrar ese dinero es mediante acciones y Jon no acepta esa idea, podría ser liberado, aunque habría que pactar las condiciones.
Una versión de LIV con diez torneos y premios reducidos
El futuro formato de LIV contaría únicamente con diez pruebas y bolsas de premios sensiblemente inferiores. La liga necesita encontrar financiación externa después de que el Fondo de Inversión Pública saudí, que ha destinado más de 5.000 millones de dólares al proyecto desde su nacimiento, decidiera retirar su respaldo económico al término de la presente temporada.
Scott O’Neil, director ejecutivo de LIV, anunció la pasada semana la firma de una hoja de términos con un inversor principal. El Financial Times identificó posteriormente a ese posible socio como BC Partners, una compañía londinense de capital privado y financiación crediticia.
La continuidad de las grandes figuras podría ser una condición fundamental para que la operación salga adelante. De ahí que la marcha de Rahm pueda convertirse en un golpe doble para LIV: perdería a su fichaje más importante y, al mismo tiempo, dificultaría la llegada del capital imprescindible para sobrevivir en 2027.
Bryson DeChambeau ha expresado con claridad su compromiso con el proyecto. Rahm, en cambio, ha evitado realizar una declaración firme sobre su futuro. Su silencio, unido a la información procedente del interior de LIV y a los movimientos que ya conocería el DP World Tour, alimenta la posibilidad de que su tercera temporada en la liga sea también la última.
El DP World Tour ya conoce sus intenciones
Este es quizá el elemento más relevante de la información. The Telegraph sostiene que el DP World Tour ya habría sido preparado para recibir a Rahm en 2027 y conoce su intención de volver a jugar con frecuencia en Europa.
El escenario encaja con las decisiones adoptadas por el jugador durante los últimos meses. Rahm alcanzó un acuerdo con las oficinas centrales del circuito en Wentworth para liquidar las multas y suspensiones que tenía pendientes por disputar torneos de LIV. Las sanciones superaban los dos millones de dólares. A cambio, conservó su membresía y se comprometió a participar en cinco torneos durante la temporada 2026.
Mantener esa condición de miembro resultaba imprescindible para continuar siendo elegible para la Ryder Cup de 2027. Sin aquel acuerdo, Rahm habría perdido sus derechos en el circuito y, con ellos, la posibilidad de representar a Europa en Adare Manor.
La situación cambiará el próximo año. El DP World Tour considera «muy poco probable» volver a conceder permisos condicionales como los pactados para esta temporada. Si Rahm permaneciera en LIV, volvería a exponerse a multas y suspensiones, lo que pondría nuevamente en peligro su membresía y su presencia en la Ryder Cup.
El mismo problema afecta a Tyrrell Hatton, compañero de Rahm en Legion XIII y su habitual pareja en el equipo europeo, así como a Tom McKibbin y Adrian Meronk. Todos ellos deberán elegir entre continuar en LIV bajo unas condiciones económicas y deportivas más modestas o recuperar plenamente su lugar en el golf tradicional.
El camino hacia el PGA TOUR
El regreso al PGA TOUR no sería necesariamente inmediato. El circuito estadounidense podría ofrecer a Rahm unas condiciones similares a las que planteó a Brooks Koepka al principio de este año, pero también tendría la posibilidad de imponerle una suspensión de una temporada, como hizo con Patrick Reed.
En este segundo supuesto, Rahm dedicaría 2027 a competir en el DP World Tour y trataría de recuperar la tarjeta estadounidense mediante la clasificación que cada temporada concede derechos de juego en el PGA TOUR a los mejores jugadores del circuito europeo que todavía no son miembros.
Esa vía situaría su regreso a Estados Unidos en 2028. No se trata aún de un calendario oficial ni de una decisión cerrada por el PGA TOUR, pero sí del itinerario que se desprende de la información publicada por The Telegraph: salida de LIV al concluir 2026, temporada completa en Europa en 2027 y retorno al circuito estadounidense un año después.
Rahm ha ganado más de 90 millones de dólares entre premios y bonificaciones durante sus tres temporadas en LIV. El aspecto económico, por tanto, difícilmente puede explicar por sí solo su posible marcha. La información apunta más bien al deseo de recuperar el lugar que ocupaba en el golf mundial antes de aceptar la oferta saudí.
La incertidumbre se apodera de LIV
El posible adiós de Rahm llega en el momento de mayor incertidumbre de la historia de LIV. El circuito ya ha comunicado a sus jugadores la cancelación de la Gran Final por Equipos que debía disputarse dentro de dos semanas en Michigan. De este modo, la prueba de la próxima semana en Indiana pondrá fin anticipadamente a la temporada 2026.
Nadie sabe todavía con certeza qué ocurrirá después. Bubba Watson reconoció esta semana, durante el Danish Golf Championship, que los 57 jugadores de LIV estaban convocados a una reunión para analizar el futuro de la liga.
«No puedes decir si estás dentro o fuera hasta que descubres qué está ocurriendo realmente, qué opciones tienes y cómo será todo», explicó el estadounidense. «Tengo la opción. Puedo dejarlo o puedo seguir jugando».



