
Cañizares y Larrazábal ofrecen un recital de raza en Dubai
Alejandro Cañizares y Pablo Larrazábal han terminado su segunda vuelta en el Omega Dubai Desert Classic con el depósito vacío y una sonrisa de oreja a oreja. El corte parecía una quimera absoluta cuando Cañi estaba a +2 a falta de nueve hoyos y Pablo +4 a falta de trece. Ahí lo fácil es dejarse llevar y pensar en el viaje de vuelta, sin embargo los dos se han dejado el alma en conseguir el objetivo. Lucha, raza, garra… pónganle ustedes el nombre que prefieran.
La reacción de ambos ha sido espectacular. Cañizares ha hecho cinco bajo par por los segundos nueve del Emirates y ha terminado con -3, mientras que Larrazábal firmaba seis birdies en un tramo de ocho hoyos para agarrarse con uñas y dientes al corte. Aún no está claro que entre el -2, pero al menos se ha dado una opción donde parecía que no había nada. La satisfacción en los dos ha sido absoluta. “Le dije a mi caddie en el tee del hoyo 14, tras pegar una buena madera 3, que lo mejor era que aún nos quedaban catorce hoyos por delante. He jugado un match play contra mí mismo y he pasado de ronda. Esta mañana antes de salir a jugar me propuse que fuera cual fuera el resultado hoy tocaba sumar, y ha salido…”, confesaba Pablo tras entregar la tarjeta.
Cañi, por su parte, reconocía que “me había planteado como objetivo hacer 67 y lo he conseguido. Vueltas así te dan más confianza que otras en las que estás más arriba en la clasificación. Ayer estuvo como desconcentrado, pero hoy, con la ayuda de Íñigo, he estado mucho más metido y lo he logrado. Ha sido un día de lucha, raza y oficio”.
Curiosamente, ninguno de los dos se encuentra cómodo en este campo del Emirates, pero ambos se las han arreglado para darse una opción de seguir en competición. Cañi estará seguro y Larrazábal dependerá de cómo evolucione la tarde.
En cuanto al resto de la jornada matutina, Damien McGrane y Danny Willet han llegado hasta el -8, pero salvo que suceda algo extrañísimo será insuficiente ante el vendaval de McIlroy. En cuanto a los españoles, Jorge Campillo (-4) es, de momento, el mejor colocado. El cacereño comenzó bien y llegó a colocarse con -7, pero un final aciago con tres bogeys, demasiado castigo para su juego, le hizo perder posiciones.
Se han quedado fuera del corte, aunque ofreciendo también sus propias lecciones de garra Nacho Elvira, que hoy hizo 70 golpes tras empezar con bogey en el primer par 5, José María Olazábal, que acabó con tres birdies en el tramo más difícil del campo, Miguel Ángel Jiménez, que firmó una buena vuelta de 69 golpes, y Javier Ballesteros, que a falta de dos hoyos estaba a un solo golpe del corte.


