
Con el juego suspendido en el Czech Open a las 14,34 por tormenta eléctrica (acompañada de un aguacero impresionante), sólo los jugadores del turno matutino han conseguido finalizar su ronda…
El panorama ha cambiado hoy sustancialmente en el Prosper Golf Resort (Celadna, República Checa). Un viento potente, denso y constante ha complicado mucho las cosas y los resultados, inmediatamente, lo han reflejado.
Por ejemplo, uno de los grandes triunfadores de la jornada del jueves, el español Pedro Oriol (+2) ha sufrido hoy los rigores del otro lado de la moneda (79 golpes). Es curioso, porque el madrileño ha cazado hoy incluso más greenes en regulación que ayer, pero su rendimiento con el putter (inmaculado el jueves con 25 impactos) hoy le ha ido desquiciando: 37 putts, una cifra que lo dice todo, aunque es evidente que el viento complicaba más las cosas.
A pesar de los pesares, Oriol aún ha mostrado el temple necesario para irse reencontrando y jugar un último tercio de vuelta bajo par y así meterse en el corte. Ahora mismo, al menos, ese +2 está dentro y qué sucede tras la reanudación del juego.
De hecho, las condiciones de juego han dado otro vuelco una vez que se ha vuelto a poner en marcha el juego a las 16.00 horas. Es necesario recurrir al tópico. Tras la tormenta ha llegado la calma. Aquel viento rabioso que trajo el agua y los rayos casi ha desaparecido y lo normal es que los resultados mejoren en lo que resta de ronda.
Antes, los patinazos y descalabros habían estado hoy a la orden del día. Sólo siete jugadores del turno de mañana han entregado tarjetas bajo par, y ninguno ha bajado de 70 golpes. Un día muy duro de golf.
Frente a semejantes datos, el 71 de Nacho Garrido (+1), uno bajo en el día, que le ha asegurado su presencia el fin de semana, hay que calificarlo con Matrícula. Y hay que pensar, además, que tal y como están las cosas, el torneo va a quedar muy abierto, puesto que los líderes, salvo que algún jugador levite esta tarde. Garrido, sin ir más lejos, está situado ahora mismo a sólo seis golpes de un liderato que compartían en Damien McGrane y Lorenzo Gagli en -5 en el momento de la suspensión.
Alejandro Cañizares (PAR) también ha salvado el compromiso con bravura y un enorme desgaste mental.: Cañi, que al igual que ayer ha sufrido muchísimo de tee a green, hoy ha recuperado como un auténtico maestro (7/9), para entregar al final otra tarjeta de par, la de hoy mucho más valiosa.
Álvaro Velasco (+4) y Carlos Rodiles (+11) han sucumbido ante las dificultades. Velasco está sufriendo de lo lindo en los últimos meses (no pasa un corte desde finales de mayo). Es una cuestión, a estas alturas, de pura confianza. Pero el barcelonés dispone de tiempo y margen para rematar una temporada que hasta mayo llevaba ordenada.
En el momento de la suspensión, Alfredo García Heredia había producido un arranque magnífico con dos birdies en los tres primeros hoyos, que le ha llevado a un acumulado provisional de -4, a un solo golpe de los líderes. El asturiano ya está de nuevo en el campo.


