
Gonzalo Fernández Castaño anda fastidiado. Sufre una protusión en una vértebra. Para que nos entendamos: no llega a ser una hernia discal, ni mucho menos, pero puede ser igual de dolorosa…
Hoy estaba realmente molesto. No podía permanecer demasiado tiempo de pie. Hasta el punto de plantearse si podrá jugar o no el torneo. En principio cree que sí, pero tiene que irse viendo día a día para ver cómo evolucionan los dolores.
Hoy no ha salido siquiera al campo, precisamente para resguardarse y disputar mañana el Pro-Am. Lo va a jugar seguro y será aquí donde se pruebe y tome una decisión definitiva. En todo caso, le honra este comentario: “mentiría si dijera que los dolores de espalda han sido la causa de mis resultados. De hecho, estaba pegando bien a la bola. La verdad es que hasta hoy no me dolía tanto”.
Se lo toma con bastante filosofía, aunque la procesión va por dentro. Como suele suceder muchas veces con las lesiones de espalda, no tiene muy claro el origen de la dolencia. Comenzó a dolerme muy poquito a poco, pero cuando empecé a entrenarme en enero no tenía mayores problemas. Después todo se ha ido agrandando”. De momento, ahí sigue con su silla siempre a mano, tal y como se le vio la pasada semana en Bahrain. No queda otra.
El madrileño sí que ha estado un rato en el putting green. Se toma con humor lo de su putter… Esta semana, si su espalda le deja salir finalmente al campo, volverá a patear con los dos pies juntos, posición que tan bien le fue durante los últimos meses de 2010, pero que había abandonado estas semanas atrás. Nos dice, sonriendo: “pues sí, he echado cuentas: a ver, de qué manera sumé más euros el año pasado. Y sí, las cuentas dicen que fue pateando con los pies juntos, así que voy a volver a ponerme así”.


