
Branden Grace (-17) no ha sufrido el mal de altura y al 60 de ayer en Kingsbarns ha añadido hoy un 67 en el Old course de St Andrews para liderar el Alfred Dunhill Links con cinco golpes de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores, el sueco Sjoholm y el danés Olesen…
El sudafricano sólo ha firmado un bogey en 36 hoyos y ha cazado más de un noventa por ciento de los greenes en ambas jornadas. Dicho de otro modo: sigue hartándose de patear para birdie casi en cada estación de su devenir en este torneo. Veremos si el sábado mantiene el ritmo: de su rendimiento en Carnoustie, fundamentalmente, dependerá que un enorme grupo de jugadores ganen opciones reales de victoria, puesto que las diferencias que ha marcado hasta el momento son tremendas (le saca ocho golpes de diferencia al octavo clasificado, por ejemplo).
En Escocia y en los links cualquier elemento, por insignificante que parezca, puede influir sustancialmente en los resultados. El viento, hoy, sin llegar a levantarse con fuerza, ha perjudicado más a quienes jugaban en Kingsbarns. Por la intensidad y por la dirección. De hecho, la secuencia Carnoustie-Kingsbarns en el orden de juego ha sido hasta el momento la más perjudicada. El mejor de los jugadores de este turno se encuentra en el puesto 28º…
Ya ven ustedes: el Old course se sitúa a 19 kilómetros al suroeste en línea recta de Carnoustie y Kingsbarns se encuentra a diez kilómetros al sureste del Old course. Entre Carnoustie y Kingsbarns, en línea recta a través del mar, hay 22 kilómetros… Todo tan cerca y todo y tan lejos. Lo cierto es que la jornada ha vuelto a ser benigna, pero los resultados en Kingsbarns han sido peores respecto al jueves, y sin embargo en Carnoustie han mejorado sensiblemente. El jueves, en Kingsbarns, se recogieron hasta 42 tarjetas bajo par; el viernes han sido 29. Una diferencia sustancial si tenemos en cuenta que son 56 los jugadores en cada campo, cada día. En Carnoustie, se contaron 17 tarjetas bajo par el jueves, y 25 el viernes.
Podría argumentarse que el grupo de profesionales que ha jugado la secuencia Carnoustie-Kingsbarns ha mostrado, sencillamente, un inferior nivel medio de juego. Pero no resulta un razonamiento creíble cuando ninguno de ellos (y son 56…) ha conseguido meterse siquiera entre los 25 primeros. Evidentemente, se trata sólo de un dato estadístico más o menos curioso e interesante y aquel profesional que busque en él una excusa sólo estará perdiendo el tiempo… Este tipo de azares forman parte de la misma esencia del golf.
En el mismo orden que el líder (Kingsbarns-St Andrews) han jugado Alejandro Cañizares (-8) y Jorge Campillo (-7). Ambos están bien colocados en su lucha por meterse entre los sesenta primeros de la Race, en una cita en la que cualquier puesto en el top-ten asegura un suculento cheque. Igual que Branden Grace, mañana tienen que lidiar a Carnoustie.
En este sentido, Pablo Martín (-7) ha tomado cierta ventaja, pues a pesar de todo, Carnoustie sigue siendo la plaza más complicada y hoy ha hecho allí un notable 70. Su comienzo apuntaba a jornada de órdago, con cinco birdies consecutivos saliendo por el hoyo 10, pero después se ‘igualaron’ las fuerzas. Gonzalo Fernández Castaño (-5) ha sufrido la que, tal y como se ha tratado de demostrar aquí, ha resultado ser el orden de juego más perjudicado de los tres (Carnoustie-Kingsbarns), así que hay que dar por bueno su acumulado, el tercero mejor de su grupo de 56 jugadores. Al madrileño le ha faltado hoy embocar un par de buenos putts de media distancia, puesto que ha cazado 17 greenes.
Mañana toca el corte, que ahora mismo se sitúa en -3. En principio, se espera algo más de viento, así que a lo mejor la cifra de -4 puede ser una referencia aceptable. Una dura tarea le espera, así pues, al grueso de la Armada: Pablo Larrazábal (PAR, juega el sábado en St Andrews), Miguel Ángel Jiménez (+1, le toca en Kingsbarns), Carlos del Moral (+1, en St Andrews), José Manuel Lara (+1, Carnoustie), Nacho Garrido (+3, Kingsbarns), Rafa Cabrera Bello (+4, St Andrews) y Álvaro Quirós (+5, St Andrews).


