Situamos la escena en su punto exacto. Vienes de jugar en Dallas peleando hasta el final por una plaza en el Open y te quedas sin ella. Estuviste cerca. Primer palo. Acto seguido, te metes entre pecho y espalda un vuelo transoceánico para llegar a tiempo a la previa del British en el Reino Unido. Menos de 48 horas después de acabar en Texas. Te sales del pellejo en la primera vuelta y cuando ya casi lo estás acariciando, debacle. Otro palo. Aún más gordo. Te quedas fuera del Open. Sin tiempo siquiera de lamerte las heridas pinchas tu bola en el tee del 1 del BMW International Open y juegas 18 hoyos de competición en el DP World Tour. Ah, detalle que se nos pasaba. A tu lado está Luke Donald, capitán europeo de la Ryder Cup. Juegas por primera vez con él y sabes que quiere verte de cerca pensando en Bethpage. Lo sabes.
Pues bien, de todo ese berenjenal sales una vuelta de 69 golpes, tres bajo par, y te sitúas a las puertas del top 10. Eso es lo que ha hecho David Puig. ¿Qué les parece? Pues sí, que tiene mucho mérito y demuestra muchas cosas, sobre todo desparpajo, valentía, compromiso y hambre. Todo eso se le cae de los bolsillos al joven de La Garriga y por eso transmite tanto y conecta con el aficionado. Sirva el hoyo 16 del Golfclub München Eichenried como metáfora… y nos explicamos.
El hoyo 16 es un par 4 corto. Se puede tirar a green. Hoy es cierto que soplaba el viento en contra de la derecha y planteaba algunas dudas, pero los pegadores llegaban bien. Sin embargo, sólo cuatro de los 156 jugadores que han arrancado este BMW International Open se han ido a por el green de uno. Valentía, compromiso y hambre. Uno de ellos, claro, ha sido David Puig. Ha pegado un tirazo desde el tee. La ha puesto a la altura de la bandera por la izquierda, justo fuera de green. Le ha quedado un approach de unos 15 metros que ha resuelto en dos golpes. Recuperación para birdie. Se ponía -4 y Donald salivando.
Los otros que han tirado, honor y gloria también para ellos, han sido Marco Penge (-5), líder del torneo, Mikael Lindberg (-3), un sueco que la descose y que debuta esta semana con un caddie español: Carlos González, alias Monty, e Iván Cantero (-1). Es el club de porque yo lo valgo. Y los presidentes son Cantero y Penge, que lo han hecho jugando por la mañana, con menos calor, seguramente más viento y la bola volando un poco menos. Los cuatro han hecho birdie. También se han hecho muchos jugando corto, que conste. Sirva únicamente el dato a modo de metáfora del jugador que es Puig.
Por cierto, el catalán es el primer español en la clasificación tras un inicio que no ha sido malo. Todo lo que sea estar bajo par debe considerarse positivo y ahí tenemos a seis españoles: Puig (-3), Cabrera Bello (-2), Larrazábal (-2), Ayora (-2), Nacho Elvira (-2) y Cantero (-1). Mención especial para la vuelta de Pablo, sin bogeys, y para la de Ángel, que también venía de quedarse fuera del Open en la previa luchándolo durante todo el día. Además, Jorge Campillo ha hecho el par. Ahora mismo, el corte está en -1 y es muy probable que mañana se vaya a -2. Toca cruzar los dedos porque hay aviso de tormenta para el viernes. También lo había para hoy y nos hemos librado.
En cuanto a los españoles, han acabado bajo par y, por tanto, algo necesitados: Joel Moscatel (+1), Eugenio Chacarra (+1), Alfredo García Heredia (+2), Josele Ballester (+2), Sergio García (+3), Manu Elvira (+3), Alex del Rey (+3) y Ángel Hidalgo (+6).
En cuanto a la cabeza del torneo, máxima igualdad. Hay cinco jugadores empatados en -5: Marco Penge, Gavin Green, Wenyi Ding, Darius Van Driel y Ugo Coussaud. Los tres últimos jugaron por la tarde, con menos viento, pero los greenes más pisados y traicioneros.



