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Había que salvar el tipo como fuera

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Final del turno matutino de juego de la primera jornada del Trofeo Hassan II en el Golf du Palais Royal (Agadir, Marruecos). Como ya se había informado, el viento ha hecho de este recorrido de las mil y una noches una pesadilla para la mayoría.

No en vano, sólo se han entregado cuatro tarjetas bajo par en este turno. Hay tres líderes, con pleno inglés: David Horsey, Graeme Storm y Simon Wakefield, todos con -4. Ricard McEvoy (-1) completaba el poker de números rojos. El tramo que va del hoyo 2 al 4 ha causado estragos.

De hecho, los dos pares 4 que son el 2 y el 3 se han jugado con una media superior de golpes que el 17, par 5… El viento del mar pegaba ahí en contra y cruzado desde la izquierda, muy fuerte. Una tragedia, teniendo en cuenta que perder la calle, por el lado que sea, te lleva tranquilamente a extraviar la bola, bien en una tupida pared de matorral medio, o bien en extensas ‘plantaciones’ de dientes de león.

Jorge Campillo (PAR), Pablo Larrazábal (PAR) y José Manuel Lara (PAR) han sacado unas tablas más que sobresalientes, en vista de cómo estaba el asunto, y aunque al final del día quizá no luzcan tanto, pues está ocurriendo que en el turno de tarde el viento ha aflojado ligeramente. Magníficas sus vueltas, en todo caso: a los cuatro jugones por debajo del par, ya citados, habría que añadir cinco más con tarjetas al PAR… Y pare usted de contar. Por la mañana, el resto de jugadores sucumbió.

Tres modos distintos de llegar al mismo sitio. Campillo merced a un juego de enorme control y muy ordenado. Larrazábal, tras un intenso duelo con el campo, en el que marchó bajo par gran parte del día, para terminar firmando dos bogeys desde el centro de la calle y con un wedge en las manos. Y Lara… Lo de Lara es harina de otro costal.

El valenciano no gana para disgustos este año 2013. Son demasiadas las semanas en las que está luchando contra los elementos, más allá de las dificultades que plantea una simple ronda de golf. Hoy ha sido víctima de lo que vulgarmente se conoce como una diarrea. Pura y dura. Alimento en mal estado ingerido el miércoles por la noche y a sufrir. Pero la concentración cuenta lo suyo y el valenciano ha salvado la jornada con estilo y oficio.

Alejandro Cañizares (+1) ha rendido prácticamente al mismo nivel. Y eso que comenzaba frío con dos bogeys tampreneros. A partir de ahí jugaba bajo par, con un gran control de la situación.

Álvaro Quirós (+4) ha ido de más a menos, pero salvando finalmente el tipo. Algo parecido le ha ocurrido a Nacho Garrido (+5), que se hundía en ese tramo de los hoyos 2, 3 y 4, para sacar luego la cabeza con enorme sangre fría. A Olazábal (+7), por su parte, le ha pesado mucho un 8 que firmaba en el hoyo 4 después de perder dos bolas desde el tee.

Resultados