
Julien Guerrier (-21) se ha llevado el Estrella Damm Andalucía Masters tras vencer a Jorge Campillo (-21) en el noveno hoyo de un desempate tan largo como intenso. Al final, un bogey del español en ese noveno intento, tras fallar la salida desde el tee en el hoyo 18 del Real Club de Golf Sotogrande, le servía en bandeja al galo su primer triunfo en el circuito europeo (seis veces han tenido que jugar ese hoyo 18 y otras tres el 17 para deshacer el empate que reflejaba la tabla después de los preceptivos 72 hoyos).
Qué difícil es ganar un torneo de golf. Guerrier ha tenido que disputar 230 en el DP World Tour para al fin cantar victoria. Y ya es rara la casualidad: Campillo también ganó por primera vez en su torneo número 229. Casi han clavado la cifra. Ahora el español lleva ya 372 y ha estado a punto de sumar la cuarta victoria, que antes o después terminará cayendo, porque no hay año en el que este tipo no se dé varias oportunidades.
El golf francés seguramente está completando la mejor temporada de su historia, a rebufo, o replicando la dinámica, del extraordinario éxito a ambos lados del charco de Matthieu Pavon. Y Guerrier, un jugador que, por no tener, no tenía casi ni segundos puestos en su historial (tan solo uno hasta la fecha), se acaba de subir a ese tren que viaja despendolado. Ha jugado bien, ha pateado con finura durante toda la semana y, por qué no decirlo, en el momento de la verdad, los últimos nueve hoyos el domingo, también ha tenido esa buena suerte que necesita el campeón. La tuvo en el hoyo 10, al pegar una muy mala salida y encontrar una bola que normalmente no se encuentra, casi suspendida sobre un murete. Y volvió a tenerla en el 16, donde su bola estuvo a punto de irse al agua. En fin, seguro que el bueno de Julien podría también hacer recuento de otros momentos, quizá esta misma semana, en los que los duendes se rieron de él.
Sí, qué difícil es ganar un torneo de golf de alta competición. Precisamente Guerrier completa hoy una lista de 600 jugadores que al menos lo han hecho una vez en el circuito europeo. De estos 600, 258 sólo consiguieron o han conseguido hasta la fecha ganar una sola vez.
Que complicado es rematar. La hoja de ruta de Campillo había sido inmaculada durante 65 hoyos, los que jugó de manera consecutiva sin hacer un solo bogey, que se dice pronto, y sumando hasta 22 birdies y un eagle. Caía el primer error en el hoyo 12, par 5, de esta última ronda, donde enviaba la bola al agua tratando de cazar el green con el segundo disparo. El cacereño, según apuntaba minutos después de consumarse su derrota, siente que el torneo lo había perdido en ese tramo final de la ronda. Es normal que así lo considere, porque en el hoyo 15 caía el segundo bogey y, lo que es peor, uno más en el 18, borrón que lo llevaba de cabeza al play off, aunque para ello Guerrier tuviera todavía que salvar el par embocando un putt de más de cuatro metros.
Dichoso golf: 65 hoyos sin errores imputables en la tarjeta y luego caen tres en los últimos siete. Qué complicado es rematar. Todavía dispuso el español de un par de oportunidades claras de decantar la balanza a su favor durante el desempate, pero sus putts, bien tocados, fueron demasiado suaves.
Por momentos se había metido en la pelea Daniel Brown (-19), el tercer componente del partido estelar del domingo, junto al español y el francés, con cuatro birdies consecutivos entre los hoyos 11 y 14, aunque un error en el 16 lo dejaba fuera de juego. También Jon Rahm (-17) trataba de meterse en la lucha, sin llegar nunca a proyectar su sombra lo suficientemente larga sobre los favoritos. Un bogey en el 16 del de Barrika abortaba definitivamente una misión que a esas alturas ya se le había puesto casi imposible.
Jorge no viaja esta semana a Corea. Bastantes semanas lleva ya seguidas compitiendo. Pero tampoco necesita él tanto tiempo para lamerse las heridas. No suele perder demasiado en esas tareas. En breve lo veremos de nuevo en la pelea. Y seguramente no tardemos demasiado en verlo disputando de nuevo un triunfo. Así ha sido siempre desde que se apuntó a este maravilloso circo.


