
-Esta mañana de domingo se ha cerrado la tercera ronda del Omega European Masters y se nos ha quedado un escenario, un campo de batalla, verdaderamente apasionante. Thriston Lawrence (-18) es el líder, con un golpe de ventaja sobre Matt Wallace (-17), que hoy ha exprimido el tramo final de la vuelta con la enorme determinación de quien todavía anhela el triunfo, por supuesto, porque además está defendiendo el título, pero sobre todo su inclusión en el equipo europeo de la Ryder. Sus opciones son remotas y desde luego pasan por obnubilar esta semana al capitán con un triunfo épico. De otro modo parece que su último esfuerzo se quedaría corto. Es más: ni siquiera ganando parece seguro que Donald lo vaya a incluir mañana entre sus seis elecciones. Así de crudo lo tiene.
-Tres birdies ha firmado Wallace esta mañana en los cinco hoyos que tenía que jugar, aprovechando los dos pares 5 finales, hoyos 14 y 15, y haciendo uno más en el 17 (también podía haber caído uno postrero en el 18). Notable botín para meterse de cabeza en el partido estelar de la cuarta ronda junto a Lawrence y Matt Fitzpatrick (-16), otro de los que se están jugando su presencia en Bethpage, que sería su cuarta Ryder. Donald y sus vicecapitanes pueden estar orgullosos, porque incluso Marco Penge (-11), otro de los candidatos Ryder al inicio de la semana, cerraba una tercera ronda de 63 golpes para al menos darse una última y desesperada oportunidad en la carga final del domingo.
-Junto a Lawrence, Wallace y Fitzpatrick hay un cuarto aspirante al triunfo, que es Sami Valimaki (-15). El finés es desde luego un clarísimo paradigma de lo dificilísimo que es meterse en un equipo de la Ryder. No ha hecho nada mal las cosas en el PGA Tour. Es más, llegaba a la última ronda del Wyndham, hace unas semanas, con la opción real de meterse en los play offs de la Fedex Cup. Hasta llegar allí lo adornaban algunas buenas actuaciones, como aquel cuarto puesto en Houston, un 15º en el Farmers, un séptimo en Myrtle Beach, teniendo en cuenta además que en esta edición de la Ryder los torneos del calendario regular del PGA Tour han sumado una barbaridad de puntos. Sin embargo, hay que descender hasta el puesto 40º de la clasificación Ryder para encontrarlo. Nunca ha aparecido siquiera entre el grupo de candidatos remotos. No ha existido en el año Ryder, vaya.
–Fitzpatrick conoce de primera mano tal dificultad. Se ha ganado a pulso los galones y el prestigio, entre otras cosas porque él ya ha jugado tres Ryder Cup y es ganador de un Grande, pero sabe que no es suficiente. Y eso que, en un año no especialmente brillante, viene de pasar los cuatro cortes en los Grandes en 2025, y no sólo eso: es que viene de quedar cuarto en el Open y octavo en el PGA, viene también de ser cuarto en el Scottish Open y octavo la semana pasada en el British Masters… Y aquí está, tratando todavía de confirmar su presencia en Bethpage, seguramente porque sus números en la Ryder, en la tres que ya ha disputado, son realmente pésimos (una victoria y siete derrotas en ocho partidos).
-Es todo muy complicado en una Ryder. Seguramente Fitzpatrick todavía se pregunta por qué no le dieron sus capitanes más oportunidades de jugar algún fourball en las ediciones de 2016 y 2021, las dos primeras que disputó. No debutó en esta modalidad hasta Roma 2023 con un gran triunfo junto a Rory, en el que él fue gran protagonista. Y es probable también que valore, más allá de los fríos números, aquellos dos individuales ante Daniel Berger (2021) y Max Homa (2023) que en ambos casos llevó hasta el hoyo 18 y perdió por la mínima (uno abajo). Fitzpatrick no va a parar hasta sentirse poderoso y decisivo en una Ryder, hasta ganarse también esos galones. Donald lo sabe. Por eso lo situó estratégicamente en la quinta posición de salida de los individuales de Roma, justo en el tramo donde Europa debía decidir la victoria. De hecho, Matt lo tuvo en su mano: un empate ante Homa le habría dado el triunfo aritmético al bando continental, pero caía justito por uno abajo en el 18.
–Marco Penge sale en la última ronda cuarenta minutos por delante del partido estelar, donde Wallace y Fitzpatrick se juegan mucho más que la victoria y quizá sea Lawrence quien saque renta de ello. Seguro que Penge, que por cierto es el candidato Ryder más deseado por sus compañeros del DP World Tour, se la va a jugar hoy a todo o nada antes o después. Va a ir con todo. En unas horas, la solución.


