– Patrick Reed (-9) es el líder sólido del Hero Dubai Desert Classic una vez alcanzado el meridiano del torneo. Más que sólido, es de hormigón. Hoy, es verdad, se ha dado un homenaje inusual en los greenes de los hoyos 12 y 13, enchufando purazos de más de diez metros para firmar una serie temprana (había salido por el 10 a jugar) de birdie-eagle que lo disparaba en la tabla. No es lo normal, pero no olvidemos que antes y después se dejaba por el camino al menos cinco buenas opciones de birdie sin convertir… En este plan el texano es sencillamente inabordable. Y sin embargo…
– Pues eso, que todavía queda mucho, que ni siquiera un morlaco como Reed te garantiza nada al ciento por ciento, y que hay otros puntos calientes en la tabla que conviene tener en cuenta. Tyrrell Hatton (-5), por ejemplo, el defensor del título, terminaba con eagle en el 17 (embocaba un aprochito delicioso desde más de 30 metros en este par 4 corto) y birdie en el 18 para dibujar su silueta en el horizonte. Y luego está Rory McIlroy (-2). Muy lejos, pero está. Y el caso de Rory hay que tratarlo de manera especial en el Majlis course, una de las principales franquicias de Rorylandia en el mundo…
– Veamos. Hace tres años (2023) Rory marchaba séptimo en este torneo después de dos rondas, a sólo dos golpes del líder. Ganó. Nada que por otro lado resulte sorprendente. Hace dos años (2024) marchaba vigésimo cuarto después de dos vueltas, a diez golpes del líder… También ganó. Hace un año (2025) marchaba trigésimo tercero después de los primeros 36 hoyos, a nueve golpes del líder… Y esta vez quedó ‘sólo’ cuarto, a tres golpes del ganador. Visto lo visto, que es además lo más reciente del paso del norirlandés por este campo y esta cita, se impone la pregunta: ¿hasta qué punto podemos considerar todavía favorito a este jugador de cara al triunfo final? Pues que cada cual haga sus cuentas. Aquí va un intrépido vaticinio: Rory cabalgará mañana al galope en su finca privada de Oriente Medio y todavía se dejará una opción de triunfo, ya veremos cuánto de razonable.
– Cuando Rory termine este sábado su vuelta junto a Ryan Fox (un gran compañero cuando hay que salir de caza), el partido estelar de Reed y Andy Sullivan transitará por el hoyo 7 y habrá que ver cómo y cuánto ha recortado ya el norirlandés (y el neozelandés, oiga, y el neozelandés)…
– David Puig (-4) no es Rory McIlroy, pero su candidatura nos ofrece tantas o más garantías. Cuesta imaginar un domingo en el Majlis course sin un español en la pomada y algo nos dice que el de La Garriga tiene escondida en la manga una vuelta de órdago en el Emirates Golf Club. Hoy ya ha avisado con un 68 puntero, a pesar del doble bogey que firmaba en el hoyo 6 tras una mala (y desgraciada) salida desde el tee, y su partido del sábado junto a Wenyi Ding (-4) también tiene una pinta fantástica…
– Nunca ha ganado un italiano en el Emirates, pero Francesco Molinari (-7) ha aguantado hoy el tirón con una trabajada vuelta al par del campo y Andrea Pavan (-7) puede ser también un factor a tener en cuenta durante el fin de semana. Mañana salen juntos a jugar justo por detrás de otro partidito que se las trae, el formado por Nicolai Hojgaard (-6) y, atención, atención, Jayden Schaper (-5)… Sería estúpido no concederle al joven sudafricano todo el crédito. Este chico ya no le teme a nada ni a nadie.



