No será fácil que Rory McIlroy (-13) deje escapar la victoria en la Race to Dubai. No es que el norirlandés haya tenido su mejor día este sábado en el Earth Course del Jumeirah Golf Estates de Dubai, sufriendo en los primeros nueve y reaccionando a lo campeón en el tramo final, pero con Marco Penge (-4) descartado prácticamente desde la primera ronda, sólo Tyrrell Hatton (-12) está en disposición de arrebatarle la que sería su séptima Orden de Mérito en el DP World Tour.
Para que al vigente ganador del Masters de Augusta se le escape el título, el inglés tiene que ganar el torneo y que el actual líder de la clasificación general termine octavo empatado con dos jugadores más o peor. La primera de las dos partes de la ecuación aún es factible, después de que Tyrrell volviera a entregar 67 golpes este sábado, mismo resultado que ayer, apretando al máximo para meterse de lleno en la batalla por el triunfo. La segunda, una vez completado este interesante ‘moving day’, parece bastante más complicada…
Every shot of Rory McIlroy's birdie at the final hole to co-lead 🤩#DPWTC | #RolexSeries pic.twitter.com/cpUe4t4MTf
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Rory no estuvo especialmente preciso con los hierros, desperdiciando las opciones que generaba constantemente con su poderío desde el tee. Pero es que tampoco fue capaz de mostrar su mejor versión en los greenes, errático y sin la suerte siempre necesaria. Aún así, cuando la necesidad apretó en los segundos nueve, puso todo de su parte, llevándole incluso a jugarse las muñecas en el 10 recuperando desde la pinaza con una raíz delante de su bola. Al final, con dos muy buenos birdies en el 14 y 15, y otro más en el 18, en el que tiró de prudencia después de fallar la calle, logró poner las cosas en su sitio, entregando 68 golpes y manteniéndose firme en busca de su objetivo.
Tampoco es que Hatton lo vaya a tener fácil para llevarse el torneo. Saldrá a jugar los 18 últimos hoyos a un solo golpe tanto del norirlandés, que además del premio gordo busca además su quinto Rolex Series, como del danés Neergaard-Pettersen (-13), que mantuvo el tipo. Pero es que la lucha por ganar esta final es multitudinaria, con dieciséis jugadores en un margen de apenas tres golpes. Comparten el tercer puesto con el inglés sus compatriotas Laurie Canter (-12), Tommy Fleetwood (-12) y Matt Fitzpatrick (-12), el danés Rasmus Hojgaard (-12), que tomó el relevo de su hermano… y el español Ángel Ayora (-12).
Eagle for Ayora to tie the lead 👊
The Spaniard began the week 23rd on the Race to Dubai but is now projected to move to 5th and claim dual membership on the @PGATOUR. #DPWTC | #RolexSeries pic.twitter.com/mMAV6QHlmF
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Porque lo del malagueño este sábado ha sido, una vez más, todo un espectáculo. Cerró sus primeros nueve con tres birdies, sin fallo, y arrancó la segunda mitad de su ronda con un birdie más. Iba tan lanzado, que en el 11 trató de aprovechar su descomunal pegada para ‘cazar’ el green desde el tee y terminó cometiendo su primer error del día. Pero en el par cinco del 14 jugó de manual para firmar un eagle que le colocaba líder en solitario de la clasificación. Ahí arrancó un tramo de cuatro hoyos realmente buenos… pero que a punto estuvo a punto de ser extraordinario…
En el 15, a su bola le faltó media vuelta para hacer el birdie. En el 16 lo logró, embocando un putt de algo más de dos metros. Y en el complicadísimo par tres del 17, con el green en isla, rozó un dos que le habría disparado en la clasificación. Por desgracia, cedió el liderato en la última bandera, viéndose obligado a dropar con penalidad después de fallar la calle por la derecha. La mala suerte con el putter en el 15 y el 17 la compensó un afortunadísimo rebote en las piedras aprochando cuando su bola parecía ir directa al riachuelo. Así que su bogey final dejó un buen sabor de boca y la puerta abierta a cumplir su gran sueño.
En su temporada como rookie en el circuito, Ayora estará mañana en disposición no solo de convertirse en el tercer jugador español en ganar la final del DP World Tour (Álvaro Quirós la ganó en 2011 y Jon Rahm en tres ocasiones, en 2017, 2019 y 2022) sino, sobre todo, de meterse entre los 10 jugadores de la Race to Dubai que consigan la tarjeta para el PGA Tour de 2026. Un reto mayúsculo que pasa por mantener el sensacional nivel de juego que viene mostrando durante toda la semana, con una solidez, una capacidad para atacar banderas y una pausa en los momentos decisivos impropias de un chaval de apenas 21 años.
Para los otros tres españoles presentes en esta final de Dubai, el sábado fue para olvidar. Nacho Elvira (+6) jugó el primer partido del día, algo que repetirá mañana después de entregar una tarjeta de 75 golpes. Jorge Campillo (-1) perdió posiciones con una ronda de 73 golpes, cayendo al 44º puesto. Un lugar que comparte, entre otros, con Eugenio López-Chacarra (-1), que mandó al traste su pelea por ganarle al campo con un durísimo triple bogey en el par cinco del 18 mandando su bola dos veces seguidas al agua.



