
-Hoy tenemos peligro de tormenta en la Real Sociedad Hípica. El ‘Hombre del Tiempo’ del circuito europeo, presente en cada cita, calcula que el mayor nivel de riesgo lo tendremos de doce a tres de la tarde…
El plan de evacuación de jugadores está más que estudiado: doce coches, estratégicamente situados en los alrededores de los hoyos 7 y 10, así como tres microbuses que accederían al campo a través de una carretera que lo circunda, pondían a salvo a profesionales y caddies.
-Cosas del golf: Jamie Donaldson, líder tras la primera jornada, salió a jugar ayer por el par 5 del hoyo 10. Allí, mandó su segundo tiro al agua, pero la bola se deslizó en un bello ‘aquaplaning’, salió del lago y fue a parar al borde de green. El galés hizo birdie.
-Más cosas del golf: Gonzalo Fernández Castaño pasó ayer por un momento complicado según iba recogiendo bogeys por el campo… En su hoyo 8 (el 17, par 3), no cazó el green y se le quedó un aprochito desde el rough y cuesta abajo, muy delicado. Al primer intento, salto de rana… Así que, desesperado, el madrileño se fue directamente a por la bola y ejecutó un nuevo intento sin pararse a pensar ni preparar en absoluto el golpe… ¿Se imaginan el resultado? En efecto, embocó desde fuera y salvó el par.
-Y si comenzábamos hablando de tormentas habría que preguntarse si en realidad la tormenta no lleva ya dos días sobre el recorrido madrileño: Luke Donald, líder también tras la primera jornada con -7, ha comenzado hoy el día con cinco birdies en los ocho primeros hoyos para situarse en un brutal -12 provisional… Veremos cómo acaba. Junto a él, Sergio García va sufriendo en una vuelta de locura: doble bogey-birdie-par-birdie-bogey-bogey-birdie-par Mucho va a tener que remar, porque marcha +1 y los -2 pueden quedarse hoy fuera del corte tranquilamente…
-Para finalizar, comentar muy a nuestro pesar el tormentoso partido que vivieron ayer Andrew Tampion y José Filipe Lima, que iban juntos en el mismo partido. El australiano se retiró una vez finalizada la vuelta con una herida muy fea en un pie, mientras que el luso lo hacía destrozado tras enterarse de la muerte de un gran amigo suyo. Intentó jugar, acabó la vuelta, pero finalmente se derrumbaba…


