
Luke Donald ha conseguido algo que parecía imposible hasta la fecha. Rory McIlroy ha doblado la rodilla, tira la toalla, no puede con el Número 1 del mundo…
Aunque faltan 18 hoyos para terminar esta Final de la Race to Dubai, el joven norirlandés asegura que ya no hay nada que hacer. “Se acabó. Luke está en una posición muy buena y está jugando muy bien estos dos últimos días. Mañana intentaré hacer una vuelta de golf sólida, pero nada más. Donald se lo merece. Ha jugado increíble todo el año y se merece todo: el Número 1 del mundo, las dos listas de ganacias… Todo”.
La razón de la rendición de McIlroy, algo insólito en el carácter competitivo e irreverente de este muchacho, está en el juego pétreo de Donald. Hoy ha hecho 66 golpes y se ha colocado cuarto, a cuatro impactos de Quirós. El inglés, que ha estado por detrás de McIlroy los dos primeros días, le ha dado la vuelta a la tortilla. Ahora tiene dos golpes de ventaja sobre McIlroy, que hoy ha hecho 71 golpes. Recuerden que la única manera que había de que perdiera el Número 1 de Europa era que Rory ganara y él terminara fuera de los nueve primeros.
Quizás no ha sido su mejor golf de tee a green, pero su juego corto es sencillamente espectacular. Hoy, nuevamente, le ha salvado de más de un compromiso. Tiene unas manos mágicas alrededor de green y cuando no está del todo fino el putter acude al rescate. Ha resuelto la ronda sin bogeys. Con eso está casi todo dicho. Luke aprovechaba para acordarse de su entrenador de juego corto Pat Goss, de la universidad de Northwestern.
McIlroy, por su parte, ha estado fallón en los primeros nueve hoyos. No estaba a gusto y se ha metido en más problemas de los habituales. El ejemplo es el doble bogey del hoyo 7. Su segundo tiro con una madera 3 se perdía entre los arbustos. “Quizás me falta un poco de gasolina en el tanque”, señalaba al recordar que hace poco más de un mes estuvo hospitalizado por culpa de una infección por Dengue que cogió en unas vacaciones en las Islas Maldivas. No obstante, no pone excusas. “No quiero que sirva de explicación, ya que he jugado mejor por los segundos nueve hoyos. No obstante, lo que sí es cierto es que no me encuentro al ciento por ciento”.
Donald, por supuesto, no lanza las campanas al vuelo. “Aún no está acabado. Mañana quedan 18 hoyos y ya sabemos lo que puedo ocurrir en golf”, señaló.


