
Quizá suene excesivo el título. Es probable que lo sea. Pero era necesario destacar de alguna manera lo que ya está ocurriendo esta semana en el Royal Portrush Golf Club (Portrush, County Antrim, Irlanda del Norte), lo que ya ha ocurrido y, desde luego, lo que va a ocurrir…
Entre otras cosas porque se han vendido absolutamente todas las entradas para asistir al evento. Las de las dos jornadas del fin de semana estaban ya vendidas hace tiempo, después se colgó el ‘no hay billetes’ también para la jornada del viernes y, a día de hoy, se ha cerrado ya la taquilla asimismo para la jornada de mañana, jueves. todo un récord catalogado por el circuito europeo como un hecho sin precedentes, al ser el primer torneo del calendario regular en el que ocurre en los más de cuarenta años de historia del circuito.
Un total de 27.000 personas abarrotarán el Royal Portrush cada día de juego. A los que podríamos añadir los casi quince mil que ya han estado hoy en el Pro-Am, o los cinco mil que se dieron cita el martes, durante la jornada de práctica.
El escenario, desde luego, lo merece. Links puro y duro, mítico y arrebatador como pocos. Al golf se juega en estos parajes del norte de Irlanda desde la segunda mitad del Siglo XIX. El club existe desde 1888 (con otro nombre en sus inicios: The County Club), aunque el recorrido que se va a jugar data de 1929, firmado por el no menos mítico Harry Colt (Inglaterra, 1869-1951), que dibujó el actual Dunluce course, recorrido en el que se disputa el torneo, pegado al mar, lindando con la playa, por supuesto, y también a un tiro de piedra de la mismísima villa de Portrush. El golf como parte intrínseca del pueblo, como expresión natural del ocio del pueblo, dentro del mismo pueblo… Al más puro estilo de los links legendarios escoceses. Escocia, por cierto, a la que se mira de frente, al norte, desde las dunas del campo.
Y la nómina de participantes tampoco desmerece. No es la de un ‘major’, por supuesto que no, ni siquiera se acerca, pero la sola presencia de los campeones norirlandeses ya dota de un caché importante a la cita. Darren Clarke, Rory McIlroy y Graeme McDowell. También es más que destacable la participación de Keegan Bradley, así como la de otras habituales estrellas del circuito europeo (Colsaerts, Manassero, Francesco Molinari…), o la del tres veces ganador de ‘major’, irlandés para más señas, Padraig Harrington, que llega después de un gran US Open.
También destaca la presencia del reciente ganador del British amateur, el joven norirlandés Alan Dunbar. Y, claro está, la Armada española, gran protagonista ante la sorprendente ausencia de todos los primeros espadas del golf inglés: Donald, Westwood, Rose, Poulter… Ninguno está.
De hecho, Rafael Cabrera Bello, sin ir más lejos, jugará junto a Darren Clarke y Francesco Molinari, en uno de los partidos con masiva cobertura televisiva (salen mañana a las 13,40, horario peninsular español). Y no hace falta describir el cuidado y detalle que pone la organización y el circuito europeo en el diseño de partidos como el que nos ocupa, con una estrella local de dimensión mundial en el mismo…
Junto al canario, otros nueve españoles: Olazábal, Fernández Castaño, Del Moral, Pablo Martín, Cañizares, Lara, Garrido, Campillo y Jordi García.


