
Cabeza baja, paso acelerado y mandíbulas apretadas. Así ha salido Iván Cantero (-3) del hoyo 18 del Emirates Golf Club. Así ha terminado el Hero Dubai Desert Classic, el primer Rolex Series de su carrera. Los dos bogeys finales en el 17 y 18 han hecho daño. Todo jugador que disputa este torneo se planta en el penúltimo tee con la idea de restarle al menos un golpe al campo en ese último tramo, pero Cantero le ha sumado dos. Dos bogeys. Esa diferencia de tres, por la cuenta de la vieja, significa haber terminado en el puesto 31º en lugar de haberlo hecho en el top 20. Duele, qué duda cabe, y toca asimilarlo, pero sería injusto e incluso estúpido no ir más allá en el análisis.
El golfista asturiano de Llanes ha rendido a un nivel excelente en toda la semana y, especialmente, este domingo. No tenía una papeleta fácil. Jugaba por primera vez en una ronda final con un top 10 mundial como Fleetwood y una estrella emergente como Nakajima, con puntos y dinero en juego. Es de esos torneos que te pueden cambiar el año y hasta la vida. Y con todo ello, se ha visto una gran versión de Iván, mejor desde el tee que el sábado, pegando tiros más poderosos y jugando más sólido y consistente que sus dos ilustres compañeros de partido. Debía haberlos ganado, pero ya saben cómo es el golf, en un solo hoyo ha habido un baile de cuatro golpes entre Nakajima (albatros impresionante en el 18) y Cantero (doloroso bogey). El japonés ha terminado con -5, lo mismo que Fleetwood, que llegó a marchar -2.
Cantero responsabiliza de los dos bogeys del 17 y 18 «a la calambra», expresión muy golfística que significa que las manos se te disparan en el putt debido a la tensión y la presión del momento. Como si recibieras una descarga eléctrica. Iván no tiene ninguna duda de que eso es lo que le ha hecho fallar el putt de menos de un metro que tenía en el 17 y el de medio metro que se dejó en el 18. «Es algo que tengo que aprender, tengo que trabajar en esto para que no me pase porque no es la primera vez», afirma. Lo importante es tener localizado el problema y admitirlo, cosa que no crean que es demasiado habitual en el mundo del golf profesional.
Le preocupaba especialmente a Cantero que haya sentido ese cortocircuito cuando en realidad se estaba jugando acabar en el top 20, no más, pero la realidad es que es la primera vez que está en una situación de este tipo, en un torneo de este calibre y con jugadores de alta alcurnia. Todo es un proceso y un aprendizaje. Lo importante es seguir poniéndose en esos escenarios para estar cada vez más tranquilo. También debe valorar que antes de esos dos errores en el 17 y 18, ha metido muy buenos putts de entre metros y medio y tres metros para par durante toda la ronda.
Más allá de eso, Iván debe irse con la convicción y la tranquilidad de que ha jugado al golf para quedar sin excesivos problemas entre los diez primeros del torneo, y eso que el driver no ha estado bien en toda la semana. Su golf ha merecido más, aunque en esa ocasión no haya recogido la cosecha.
No ha sido el domingo ni el fin de semana de los españoles. La vuelta de par de Cantero ha sido el mejor resultado del día de los nuestros. Nacho Elvira (+1) ha hecho 74, Adrián Otaegui (+1) ha hecho 73, Alfredo García Heredia (+1) ha hecho 73 y Ángel Hidalgo (+3) ha hecho 74. Un balance escaso de la Armada en territorio sagrado.


