Tenía que ser Jorge Campillo. De Cáceres. Tierra de conquistadores. El golfista de Norba ha descubierto este viernes una ruta inédita en el hoyo 18 del Gut Altentann (par 5), durante la segunda ronda del Austrian Alpine Open. La idea comenzó a gestarse el jueves por la noche. Como si fuera el sueño de una noche de verano, nada tórrida por cierto en tierras austríacas, a Campillo se le encendió una bombilla. «¿Y si jugamos el hoyo 18 por la calle del 17?», se preguntó.
El pensamiento se quedó revoloteando un tiempo por su cabeza, pero rápidamente se puso manos a la obra para darle forma. Lo primero fue una llamada a Jesús Legarrea, su caddie. «Tenemos que mirar en Google Maps cómo va la calle del 17, la anchura y demás y ver si es viable», planteó el jugador. Lega tardó 10 segundos en tener todas las respuesta. Es un caddie, que esperaban. Están acostumbrados a trabajar bajo presión y a hacer números muy rápidos. «La calle del 17 mide 36 metros», le dijo. Lo siguiente fue chequear la calle del 18. Más o menos la misma anchura, incluso una pica menos, con la diferencia de que a la derecha hay un fuera de límites y a la izquierda tienes agua. Por la calle del 17, sin embargo, sólo tienes el peligro del agua, en este caso claro, a la derecha. Hechas las comprobaciones, se dieron la mano por teléfono. «Si mañana estamos en una situación de necesidad o no lo vemos claro, jugamos por el 17».
Cuando Campillo ha llegado al tee del 18 no estaba precisamente en una situación límite. Marchaba con -3, con el corte casi asegurado, ya que se cerró definitivamente en -1, pero tampoco estaba para tirar cohetes. Un fuera de límites pone en riesgo el doble bogey y hasta el triple bogey. La puntilla, no obstante, llegó por el panorama que allí se encontró Jorge. Justo cuando llegaba al tee le pegaba Alex del Rey, en el partido de delante. Fuera de límites por la derecha. De hecho, ahí ha perdido el corte el madrileño. Acto seguido, Marc Warren, escocés que jugaba con él, tres cuartos de lo mismo: drive a la calle del 18 y fuera de límites por la derecha. Por si hacía falta un empujón para tomar la decisión…
Eso sí, aún quedaba una última comprobación. ¿No habrá una regla local esta semana que impida jugar el hoyo por la calle del 17, que haya declarado esa zona fuera de límites? Así las cosas, Campillo llamó a un árbitro. Llegó uno local y le dio luz verde. Quedaba así inaugurada la ruta Jorge Campillo en el Gut Altentann. Así lo explica el propio Jorge:
«Yo creo que por la izquierda es mejor jugar este hoyo. Por la derecha es una salida tensa, con agua a la izquierda y out a la derecha. La izquierda tiene 36 metros de ancho y la derecha menos y encima tiene el out en juego. Y luego, es mejor entrada y el hoyo es 30-40 metros más corto. Es más estrecho, es cierto, pero más corto. Sobre todo, si vas a hacer par, por ahí es más fácil. La salida además es un tiro recto, ya que la calle del 17 está justo enfrente del tee del 18″.
Así las cosas, Campillo pegó un hierro 4 a calle (del 17), jugó a colocar con el segundo tiro y dejó el wedge a dos metros. Se le escapó el putt de birdie. Habría sido una mejor manera de conquistar la ruta de haberlo metido, pero no está mal en cualquier caso.
Quedaba la última comprobación periodística. No sería la primera que un conquistador cree que ha descubierto una nueva ruta y resulta que después encuentra pruebas de que otros humanos estuvieron allí antes. Hemos repasado todas las salidas en el 18 de los 153 jugadores que han disputado las dos rondas, al menos hasta el 18. Pues bien, resulta que sólo dos más han ido por el 17. Uno ha sido Tom Vaillant, aunque jugaba con Nacho Elvira y asegura el español que ha fallado el golpe, que ha pegado un hook. Ha ido a la calle del 17, pero no era lo que quería. El otro es el amateur Lukas Boandl. Tenía su sentido como jugador local. Igual sabía esa ruta de antes. Lo que le ocurre a muchos conquistadores. Sin embargo, varios profesionales y caddies consultados por Ten Golf aseguran que viendo dónde está la bola de Boandl, a 314 yardas desde el tee, superando un búnker… lo más probable es que lo haya hecho sin intención, fallando el golpe como Vaillant. Por ahora, la nueva vía queda bautizada como la ruta Campillo, hasta que Boandl o cualquier otro reclame sus derechos.
En cuanto al torneo, la tarde no ha cambiado mucho las cosas. Marcel Schneider (-11) se ha mantenido arriba con dos golpes de ventaja sobre Nicolai Von Dellingshausen (-9) y tres sobre Callum Tarren (-8). El mejor español es Eugenio Chacarra (-6), mientras que también han pasado el corte Albert Boneta (-3), Jorge Campillo (-3), Rafa Cabrera Bello (-2) y Pablo Larrazábal (-1). Por cierto, Pablo ha jugado al par este viernes metiendo dos putts de birdies que sumándolos no llegan al metro y medio. Es sólo un síntoma de que su juego de tee a green anda muy bien, que los greenes han estado revoltosos por la tarde y que a poco que afine la guitarra puede dar más de un susto el fin de semana.



