
Jorge Campillo (-15) ha jugado a otra cosa en las dos primeras rondas del Estrella Damm Andalucía Masters. Vueltas de 64 y 65 golpes, trece birdies, un eagle y cero bogeys. Está muy fino desde el tee, brillante con los hierros e implacable con el putter. No se ha metido en ningún lío en 36 hoyos. Ninguno es ninguno. Los únicos problemillas que se le han cruzado por el camino han sido por algún putt en el que se le ha ido la mano y ha tenido que meter uno de vuelta curiosón, como ha ocurrido hoy en el hoyo 17, obligado a embocar uno de regreso de par más de tres metros.
Es líder del torneo con cinco golpes de ventaja. Cualquiera podría pensar que lo tiene encarrilado, pero nadie que tenga algo de conocimiento sobre este deporte puede vender la piel del oso antes de cazarlo. Campillo, mucho menos. No es que el plantígrado esté cazado, ni acorralado, es que para el extremeño, su liderato a falta de 36 hoyos equivale a que no sabe todavía ni siquiera si hay osos en el bosque.
Es la enseñanza que emana de 372 torneos disputados en el DP World Tour, doce años al máximo nivel, tres victorias y 105 top 25. No hay distancia que le permita estar confiando. De hecho, lo primero que Campillo ha recordado al terminar su ronda es que «en el KLM Open el año pasado llevaba tres golpes de ventaja después de la segunda ronda y acabé en el puesto 29º». En realidad, llevaba dos, pero es su recuerdo y una espina clavada que a buen seguro le servirá de incentivo este fin de semana.
La estadística es tozuda. Nadie se lo tiene que contar al golfista de Norba. Ha sido líder después de dos rondas en el DP World Tour en cinco ocasiones y sólo llegó a buen puerto una vez. Fue en el Qatar Masters de 2020, cuando durmió en cabeza el viernes empatado con Andy Sullivan. Sus otros tres lideratos después de 36 hoyos fueron:
– Qatar Masters 2017. Estaba empatado con otros ocho jugadores y terminó el decimotercero.
– Belgian Knockout 2018. Mandaba tras la segunda ronda, aunque este torneo no debe contar porque a partir de ahí era formato stroke play.
– Irish Open 2022. Lideraba con -11 en solitario y acabó séptimo.
Más allá de la espinita del KLM Open, Campillo tiene otra guardada en España. Ha jugado 35 torneos del DP World Tour en nuestro país y aún no ha ganado. Si algo le hace ilusión es ganar en su tierra. Quedó segundo en Mallorca y suma cinco top 10. Le costó jugar bien en España por las ganas que siempre tenía de hacerlo bien. De hecho, la evolución en este sentido es brutal. De sus primeros once torneos en suelo español, falló el corte en siete ocasiones. Ahora, lleva once torneos seguidos pasando el corte. Necesita esa comodidad y parece que la ha alcanzado hace tiempo. Es su momento, aunque Jorge de momento no ha visto ni un oso en el horizonte.
Campillo, a expensas de lo que ocurra por la tarde, tiene cinco golpes de ventaja sobre Jordan Smith (-10), experto en los torneos en Sotorgande, Julien Guerrier (-10), que hoy se ha conformado con una vuelta de par tras la exhibición de ayer, y Scott Jamieson (-10), autor de la segunda mejor vuelta de la mañana tras la de Jorge.
En cuanto al resto de españoles, Nacho Elvira (-4) ha asegurado el corte con una vuelta de 70 golpes. Lo necesitaba, después de dos fines de semana seguidos en el limbo. También ha pasado el corte, el vigésimo segundo en 24 torneos jugados, David Puig (-3). El drama ha sido para Adri Arnaus (-2), que se va a quedar fuera del corte, salvo que haya huracán por la tarde, tras acabar con tres bogeys en los últimos cinco hoyos. En Corea se jugará la tarjeta del Circuito Europeo a una carta. También se han quedado fuera Álvaro Quirós, que hoy ha jugado bajo par, Rafa Cabrera Bello y Santi Tarrio, en la misma situación que Arnaus.


