Carlos Alcaraz, una de las grandes estrellas del tenis mundial, ganador de seis torneos del Grand Slam (dos ediciones del US Open, dos de Wimbledon y otras dos de Roland Garros), está siendo protagonista este miércoles en el Club de Campo Villa de Madrid participando en el pro-am del Open de España de Golf, que arranca mañana y cuyos organizadores son los mismos que los del Mutua Madrid Open.
En Ten-Golf hemos tenido oportunidad de seguir en el campo, golpe a golpe, un partido en el que el murciano ha jugado con la gran figura del golf español, Jon Rahm, con Feliciano López, otro de los grandes talentos que ha dado el tenis de nuestro país, y con un amigo de Carlitos, Borja Plácido, quien ha sacado a relucir su sensacional manejo de los palos demostrando por qué cuenta con un handicap de apenas 0,3 por el 11,2 de Alcaraz y el 21 de Feliciano.
When the stars align at @ccvmoficial ✨ @carlosalcaraz joins the #OpenEspana pro-am with @JonRahmOfficial, @TheSergioGarcia, David Puig & @feliciano_lopez 😎@DPWorldTour | @atptour | @TennisTV pic.twitter.com/Bwx3rtyfEr
— Open de España presented by Madrid (@OpendeEspana) October 8, 2025
Nada más llegar al tee del 1, a primera hora de la mañana, un simpático Carlos, que iba parándose a cada paso saludando a quien se cruzaba en su camino, se enfrentó a la dura realidad de la competición. No tardó en confesar que era el primer pro-am que jugaba en su vida y lo cierto es que se le veía bastante nervioso. En su primer drive falló la calle por mucho, pero pareció suponer una liberación para él, que no dudó en exteriorizar diciendo: «Qué angustia de primer golpe, la verdad».
La dinámica en los primeros golpes fue similar para él en buena parte de los nueve hoyos que ha compartido con el campeón de Barrika. Y aunque se mostraba de lo más competitivo al principio, asegurando que iba a intentar «ganar» el pro-am, pronto se relajó y empezó a disfrutar de un partido entre amigos y con un golfista del nivel de Jon, que después de entrenar el campo ayer por la tarde, realizaba sus últimos ajustes antes del torneo.

Carlitos salió de amarillas en el 1, pero su amigo Borja se animó desde blancas desde el segundo hoyo y el murciano le siguió. Aunque a partir del hoyo 5 dio marcha atrás y volvió a las amarillas. Fue el momento en el que empezó a encontrarse mejor sobre el campo y, ya sin la tensión inicial, a demostrar que además de un extraordinario tenista, tampoco se le da mal lo de pegarle a la bola con los palos.
En la calle del 6, Alcaraz pegó el que probablemente fue su mejor golpe del día, un gran hierro 6 desde 170 metros para dejarla a poco más de tres metros de la bandera. Y aunque no logró hacer el birdie, salió con un buen par que repitió en el 7 con otro muy buen segundo golpe, para llevar la bola a cinco metros del objetivo. En el 8, a 100 metros, no estuvo tan preciso, pero sí encontró el green y solventó la papeleta con dos putts.
Para Rahm, el pro-am ha sido especialmente fructífero. Más allá de poder compartir ronda con Carlos y empezar a forjar una amistad como la que mantiene con otras estrellas del deporte español, el de Barrika dejó claro que, en un campo menos largo de lo que está acostumbrado, su poderío desde el tee puede ser definitivo en la lucha por la victoria. Hoy estuvo especialmente preciso, cogiendo todas las calles salvo la del 7, aunque le faltó algo de acierto en los greenes.

El momento divertido de la ronda llegó en el hoyo 6, cuando Jon intentó superar desde el tee la zona del lago seco, junto al puente, pero no lo consiguió. «Pasar el lago es para Schwarzenegger«, dijo Carlos entre risas de sus compañeros de partido. Para su segundo golpe eligieron la bola de Feliciano y con un gran hierro 6, Rahm la dejó a poco más de tres metros. Espectacular, como de costumbre.
Los nueve hoyos se pasaron volando por el buen ambiente en el grupo. Se les vio alegres, relajados, compartiendo risas y confidencias, pasándoselo bien. Feliciano demostró ser muy bueno desde el tee, en su pareja casi siempre eligieron su bola para el segundo golpe. Y Borja, amigo de Alcaraz, se atrevió a plantarle cara a Jon con el tee en un par de hoyos, el 7 y el 8. Una sensacional mañana de golf entre dos transatlánticos del deporte español que el murciano continuó más tarde jugando los siguientes nueve con Shane Lowry.



