
No hubo récord. Por poco, pero el corte de cinco bajo par del Portugal Masters no ha entrado en los anales de la historia del Circuito Europeo. Sí iguala el más bajo de la temporada, registrado en China hace ya unos cuantos meses…
74 jugadores se han ganado su plaza para el fin de semana. Entre todos ellos, seis españoles, la mitad de los efectivos de la Armada desplazada al Algarve. No está nada mal.
Las condiciones de juego han sido muy parecidas por la tarde. Se ha levantado una ligera brisa en las últimas dos horas, pero nada que haya afectado en exceso al juego. Así las cosas, se han seguido produciendo birdies. Como churros. Sólo 16 golfistas han terminado sobre par después de 36 hoyos. Esto sí es un récord. Nunca en toda la temporada se han visto tan poco jugadores perdiendo la batalla contra el campo.
El líder es Simon Khan (-13). En el turno de tarde nadie ha sido capaz de alcanzar ese registro. El tope ha sido el -12 firmado por Felipe Aguilar y James Kingston. A dos golpes, además de Nilsson, que jugó por la mañana, están Johan Edfors y David Dixon. El sueco ha hecho la machada del día y casi de la temporada, al firmar tres eagles en una misma vuelta (5, 12 y 17). Una burrada. Dixon, por su parte, ha hecho la vuelta más baja de la tarde (64 golpes).
Uno de los que ha hecho la segunda mejor vuelta de la tarde (65) ha sido Rafa Cabrera Bello (-10). El español se ha metido de lleno en la pelea por el torneo. Es el mejor de los nuestros en el ecuador del torneo. Está en el top ten, a tres golpes del líder y, sobre todo, repleto de buenas sensaciones. Hoy ha jugado de manual. Excelso de tee a green. Ha dado una lección soberbia con los hierros, y aún se ha dejado alguna que otra opción de birdie bastante corta, de menos de dos metros. Los ajustes que ha venido haciendo en el swing están funcionando. Se encuentra cómodo y a poco que le acompañe el putt durante el fin de semana estará en la lucha por la victoria. Es la mejor vuelta de Rafa desde la primera del BMW Italian Open, donde también hizo 65.
La otra gran noticia de la tarde llegaba de la mano de Álvaro Velasco (-8). El catalán está superando todos los problemas que han creado en su juego la desconfianza con las diferentes maderas que ha estado probando en los últimos meses. Parece que ha encontrado la llave y se ha visto a las primeras de cambio. Velasco necesita un par de buenos resultados para asegurar la tarjeta para la próxima temporada. Esta semana tiene una oportunidad muy buena.
Hoy ha jugado al golf como los ángeles. Llegó a ponerse diez bajo par, pero dos inoportunos tripateos en la parte final de su vuelta le dejaron cierto amargor en la boca. Sea como fuere, está feliz de volver a jugar el fin de semana. Es el segundo corte que pasa en casi dos meses.
Nacho Garrido (-6) ha vuelto a jugar una sólida ronda de golf y, sobre todo, ha demostrado una fortaleza mental a prueba de bombas. En su tercer hoyo del día, el 12, un par 5 al que hoy se le han hecho muchos birdies y algún Eagle se marchaba al lago y hacía doble bogey. El madrileño se ponía en ese momento nada menos que a cuatro golpes del corte. Sin embargo, ha sabido apretar los dientes, agarrarse al campo y firma cinco birdies para estar el fin de semana. La regularidad es la palabra que puede definir a Garrido en Portugal.
José Manuel Lara (-5) y Alejandro Cañizares (-4) han sido la cara y la cruz del sufrimiento en la jornada de hoy. Ambos han estado luchando durante toda la vuelta para pasar el corte. El valenciano lo conseguía tras embocar un approach para birdie imposible en el hoyo 7, el más difícil del recorrido. Tenía la bola en el rough más alta que los pies y el ‘stance’ dentro del búnker. Las manos de Lara hicieron magia cuando más falta hacía.
La cruz, como decimos, fue para Cañizares. El andaluz pegó un tirazo desde la calle en el hoyo 18 para dejarse una opción de birdie de 2,5 metros. Si la metía pasaba al fin de semana. Pero falló. Una pena porque venía jugando bien y también necesita buenos resultados para amarrar la tarjeta. No obstante, aún quedan muchas opciones por delante.
También se quedó fuera por un golpe Miguel Ángel Jiménez (-4). La respuesta hay que buscarla en el putter. El malagueño está sumido en una pequeña crisis en los greenes. En cuanto encuentre la luz volverá a estar arriba.
José María Olazábal (-3) tampoco jugará el fin de semana en Portugal. El de Fuenterrabía ha mejorado hoy sus prestaciones de forma ostensible desde el tee, pero no ha sido suficiente. Ha hecho 70 golpes. Su juego corto, eso sí, sigue siendo una delicia y es lo que le permite estar al menos en la pelea.


