Inicio Grandes Circuitos DP World Tour La bolsa de Cañi como primera opción (y luego ya veremos)

La bolsa de Cañi como primera opción (y luego ya veremos)

Compartir

A RAS DE HIERBA

– Íñigo Urquizu, caddie de Alejandro Cañizares, no deja de darle vueltas a sus planes de futuro. Por un lado él es jugador profesional y no descarta darse nuevas oportunidades en este campo. Además, están los estudios, con un máster que tenía por ahí, pendiente…

Pero hace unas semanas decidió ponerlo todo entre paréntesis y seguir dedicándose en cuerpo y alma a la bolsa de Cañi. La química entre ambos es magnífica y Urquizu es el ‘fan’ número uno del juego de Alejandro. Dicho de otro modo aún más preciso: cree fervientemente que el menor de los Cañizares tiene golf para instalarse en el top-50 del mundo. Un buen puñado de detalles en estas últimas semanas le dan la razón a Íñigo y apuntalan su decisión.

– Sólo nos faltaba ver a Kiradech Aphibarnrat (-7) saludando al respetable como una bailarina. Pero todo puede esperarse de un artista como el tailandés. Lo ha hecho hoy en el green del 18 después de irse al agua de segundo tiro y sacar un birdie mágico embocando el aprochito. Y la estampa no ha resultado rara, a pesar de esos kilos de hermosura que adornan al joven jugador. Ha realizado el saludo (ligera reverencia al público a una pierna) con la misma soltura y naturalidad que derrocha en el campo de golf.

– Ojo a Rory McIlroy (-6). Hoy sólo ha fallado tres calles. En estos números, y aunque ahora se encuentre a seis golpes del líder, habrá que contar con él para la victoria final. “Siento que puedo hacerle muy pocas a este campo, pero hay que ir paso a paso y estoy contento con la progresión”, señalaba. Dicho así, realmente suena a amenaza.

– Confirmado: el mejor jugador del mundo en la segunda mitad de 2013 está de regreso. Henrik Stenson ha cazado 34 de 36 greenes en Dubai. Falló uno el jueves y otro hoy, viernes. El de hoy lo ha fallado en el 15 sencillamente porque no podía tirar a green después de hundir la bola en la arena desde la salida. Si no, también lo caza.

– Además de jugar muy bien al golf, Stenson tiene tiempo para bromear. En la zona de entretenimiento de Jumeirah hay una galería de pinturas que vende retratos de los jugadores a tamaño real. Son espectaculares. Pete Cowen, entrenador entre otros de Stenson, ha comentado que se está pensando seriamente comprar uno del jugador sueco. Su precio es de 10.000 dólares. El comentario de Henrik. “No me extraña. Le pago lo suficiente para que se lo pueda permitir”.

– Poulter se define a sí mismo como mitad hombre, mitad colchón, por la facilidad que tiene para estar horas y horas durmiendo. Stenson no lo sabía, pero está encantado. “Yo soy un buen dormilón, pero no me definiría así. No obstante, muchas gracias por decírmelo, creo que Poulter lo va a escuchar en más de una ocasión a partir de ahora”, señaló entre risas.

– Lee Westwood (-4) se dejó la sexta marcha aparcada en el ‘locker room’ de Muirfield. Hasta el British, el inglés era esa maza que acostumbra. Es cierto que no había ganado, pero hasta esa fecha salpicaba de top-ten su calendario, incluyendo el del Open (fue 3º), cuando salió de líder el domingo. Después, poquito más para un jugador de su nivel. Como si se hubiera quedado sin gas. En los play off de la FedEx no pasó del puesto 25º y no jugó el último. Es de los pocos, además, que ha disputado los cuatro torneos de las Series finales del circuito europeo, pero sin terminar nunca de brillar como de él se espera. De hecho, en la clasificación del equipo europeo de la Ryder está muy retrasado (puesto 48º por la lista europea y 60º por la del ranking mundial). Lo que en realidad nos lleva a pensar que su reacción debe estar a la vuelta de la esquina. Quién sabe si no será este mismo fin de semana…