
Álvaro Quirós, mejor español en el Open de España, remonta y se sitúa a tres golpes del líder
Thomas Pieters (-6) es el nuevo líder del Open de España después de la segunda jornada. Un imberbe (tiene 22 años) que toma el relevo de otro, Eddie Pepperell (aunque el inglés se mantiene arriba a un golpe de la cabeza y con todas las opciones).
Pieters es un bigardo belga, muy al estilo de su compatriota Nicolas Colsaerts en peso, altura y envergadura. La rompe. Es cierto que el Stadium course del PGA Catalunya no es a simple vista un campo que favorezca a los grandes pegadores, pero no lo es menos que éstos siempre podrán llegar más lejos si andan finos y rectos y coger hierros más cortos de segundo tiro, lo que se antoja de especial importancia cuando se están atacando greenes ondulados y rápidos (rondan y hasta superan los 12 pies en el stimpmeter).
Otro pegador descomunal, Álvaro Quirós (-3), ha venido desde atrás para abrirse de par en par las puertas del torneo durante el fin de semana. Él es el último ganador español del Open de España. Y él es el primero de los nuestros en la clasificación en estos momentos. Pero todo anda tan apretado y el campo es tan tenso que resulta necio jugar a las adivinanzas.
El de Guadiaro ha entregado un 67 inmaculado, sin bogeys, segunda mejor tarjeta del día. Será que ha atado la cabra. “He conseguido ir hoyo a hoyo, como el Cholo, partido a partido, sin obsesionarme tanto con el resultado, que es algo que me suele pasar, sobre todo en los últimos tiempos. Y hay veces que todavía me cuesta porque la cabra siempre tira al monte”, explicaba.
A la cabra, y mucho más en el caso de Quirós, cuesta menos controlarla si entran algunos putts… Por ejemplo, uno que embocaba hoy desde ocho metros para salvar el par en el hoyo 14. El problema es que, una vez más, no se sabe si es antes el huevo o la gallina: ¿patea mejor el andaluz porque tiene a la cabra y a los demonios atados? ¿O será que que consigue atarlos a todos precisamente porque patea mejor? No le den más vueltas: lo uno alimenta a lo de menos es el orden. En este combate tambien pone mucho de su parte el caddie del jugador, Raúl Quirós. “Él siempre está de buen humor. O por lo menos lo intenta. Y le quita hierro al asunto cuando hace falta”, dice Álvaro. O dicho de otro modo: Raúl hace todo lo que puede para engatusar a la cabra.
Sea como sea, el seis veces ganador en el circuito europeo sigue confirmando paso a paso que está de vuelta. Que no es casualidad que su nombre asome por arriba en las últimas semanas. Y cuantas más veces ocurra, mejor estará preparado para afrontar la pirueta final sin red, la que hay que afrontar el domingo, normalmente en los últimos nueve hoyos.
Sergio García (-1) se ha mantenido bajo par en el total (dos más en el día) en una jornada en la que aparecían y desaparecían las nubes negras sobre el horizonte del de Borriol. Aún más: aparecían más que desaparecían… De todos modos, Sergio salvaba la vuelta, consciente de que mucho tendrán que cambiar las cosas (está pegado algunos golpes realmente erráticos), pero aliviado por verse todavía en la pomada junto a otros grandes nombres que van filtrándose hacia la parte alta (los Molinari, Luiten, Jiménez…).


